Uno de los detenidos, camino del furgón de la Guardia Civil para su traslado
Uno de los detenidos, camino del furgón de la Guardia Civil para su traslado - GUARDIA CIVIL
Comarca de Torrijos

La Guardia Civil arresta una banda con un negro historial delictivo: 113 detenciones y 453 delitos

Se les acusa de robos en viviendas, establecimientos comerciales y a viandantes de edad avanzada

MANUEL MORENO
ToledoActualizado:

La Guardia Civil ha detenido a los 14 miembros de una red de delincuentes (13 hombres y una mujer) por la comisión de 69 robos en viviendas, establecimientos comerciales y a viandantes, generalmente de avanzada edad, en las provincias de Toledo, Cáceres y Ciudad Real. Se les imputa los delitos contra el patrimonio, robo con violencia e intimidación, de hurto, usurpación ilegal de vivienda, quebrantamiento de condena, atentado contra la autoridad y pertenencia a grupo criminal.

Aunque ninguno de estos delincuentes supera los 25 años de edad, entre todos suman un amplio historial delictivo: 113 detenciones por 453 hechos delictivos. Ocho de los 14 detenidos ya están en prisión y uno de ellos es Rafael Sanz, «El Rafita», de 22 años, quien el mismo día de su detención (el 6 de abril) protagonizó una espectacular fuga: después de decir que estaba indispuesto, fue trasladado al hospital Virgen de la Salud de Toledo, de donde se zafó de la vigilancia, logró afeitarse una barba de varios días y vestirse con un pijama azul para confundirse con los pacientes. Sin embargo, finalmente fue arrestado.

Pistola usada en los golpes
Pistola usada en los golpes

Por otro lado, dos miembros de la banda fueron detenidos dos veces durante la operación «Bombillazo». La primera ocasión fue en enero, durante la primera fase, pero el juez los puso en libertad. En mayo fueron prendidos nuevamente y se encuentran ya en la cárcel de manera provisional.

Golpes planeados al detalle

Durante la operación, se practicaron 12 registros en viviendas de Gerindote (5), Torrijos (3), Novés (2), Carmena y El Carpio de Tajo. Los investigadores encontraron armas de fuego simuladas, cuchillos de grandes dimensiones, prendas de vestir y herramientas utilizadas por los delincuentes. Igualmente, se han recuperado dos vehículos, joyas, relojería, material audiovisual, equipos informáticos y teléfonos móviles, que previamente habían sido sustraídos, según explicó ayer el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio Gómez.

La Guardia Civil comenzó la operación tras tener constancia, en Torrijos y otras poblaciones de la comarca, de numerosos robos en el interior de viviendas, en algunos casos habitadas, lo que creó una gran alarma social en la zona.

Después de sus primeras indagaciones, los investigadores se centraron en un grupo criminal formado por hombres jóvenes perfectamente organizados, residentes en la comarca. Contaban puntualmente con el apoyo de sus parejas sentimentales y, estructuralmente, se habían establecido en dos núcleos o bases operativas claramente identificadas, una en Gerindote y otra en Torrijos.

Cuchillo incautado a los delincuentes
Cuchillo incautado a los delincuentes

Los delitos que cometían habían sido estudiados concienzudamente, así como la forma de ejecutarlos. Principalmente, cometían los robos en viviendas habitadas o establecimientos comerciales entre las 16 y las 22 horas. Estos delincuentes conocían perfectamente a sus víctimas y estaban al tanto de sus circunstancias personales.

A la hora de llevar a cabo el golpe, cada miembro de la red desempeñaba un papel: mientras uno llamaba al timbre, el resto esperaba oculto por los alrededores, preparados para actuar. El que hacía de cabecilla era uno de los miembros más activos del asalto y portaba el arma intimidatoria, que solía ser un arma de fuego, arma blanca de grandes dimensiones o algún tipo de objeto contundente con el que intimidaba a su víctima. El resto del grupo registraba la vivienda en busca de joyas de oro y dinero.

En el caso de que el objetivo estuviera fuera de su radio de acción y no contaran con información suficiente, recurrían simplemente a llamar al timbre para comprobar si había alguien en el inmueble.

Cuando la vivienda estaba vacía, uno de los componentes del grupo se encargaba de romper la puerta de acceso y facilitar la entrada al miembro más ágil, quedando el resto en el exterior y con el vehículo preparado. En ocasiones, entraban de forma simultánea en dos viviendas situadas en la misma calle. Del interior sustraían joyas, dinero, material informático, teléfonos móviles, herramientas, mobiliario, equipos de imagen y sonido, entre otros efectos.

Para huir con el botín, contaban con 13 vehículos de gran potencia que figuraban legalmente a nombre de terceras personas residentes en el sur de Madrid, a los que se les habría comprado esos automóviles pero que no participaban en los golpes.

Otra de las armas que emplearon en sus atracos
Otra de las armas que emplearon en sus atracos

Los ladrones cambiaban habitualmente de domicilio, que habían ocupado de forma ilegal. Allí ocultaban los objetos robados y se reunían para evitar ser localizados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Víctimas con secuelas

En otras siete ocasiones, robaron a transeúntes, principalmente de avanzada edad, por el método del «tirón». Los asaltantes eran al menos tres y no dudaban en llegar a tirar al suelo a las personas que abordaban. Les sustraían el dinero y las joyas que llevaban. Como consecuencia de la violencia que empleaban en sus asaltos, varias víctimas sufrieron lesiones de importancia o se les agravó su estado de salud debido a su avanzada edad o por problemas médicos que ya padecían, según la Guardia Civil.

Este mes se ha detenido al último de los 14 delincuentes. Familiar de algunos de los otros detenidos, se trata de la persona que receptaba los botines de la banda para dar salida a la mercancía robada. En esta operación han participado agentes de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo, en colaboración con el Área de Investigación de la Guardia Civil de Torrijos, el GRS Nº 1 de Valdemoro (antidisturbios) y personal de Seguridad Ciudadana de la Compañía de la Guardia Civil de Torrijos.