El 9 de junio de 1991 dos goles del uruguayo José Luis Zalazar ante el Salamanca en el Carlos Belmonte sirvieron para que Albacete se convirtiese en una ciudad de Primera División
El 9 de junio de 1991 dos goles del uruguayo José Luis Zalazar ante el Salamanca en el Carlos Belmonte sirvieron para que Albacete se convirtiese en una ciudad de Primera División - Archivo ABC

25 años de fútbol en ToledoUn Queso Mecánico de Primera

El Albacete es el único club castellano-manchego que ha jugado en la «Liga de las estrellas». ¡Cómo olvidar a los Zalazar, Catali, Conejo, Delfí Geli, Julio Soler...!

TOLEDOActualizado:

Hace 25 años, Benito Floro era un imberbe treintañero con madera de líder, la que le permitió construir uno de los equipos que con más simpatía se recuerdan del fútbol español: el Queso Mecánico, por asemejarlo a aquella Holanda de Cruyff, Neeskens, Rensenbrink o Krol. El Queso Mecánico era el Albacete, un club que en 1990 subió de Segunda B a Segunda. Un año después, el 9 de junio de 1991 dos goles del uruguayo José Luis Zalazar ante el Salamanca en el Carlos Belmonte sirvieron para que Albacete se convirtiera en una ciudad de Primera.

Su estreno en la «Liga de las estrellas» fue sobresaliente: séptimo puesto, a un punto de clasificarse para jugar competiciones europeas. Además del ídolo Zalazar, era el equipo de Conejo, Catali, Delfí Geli o Julio Soler. En 1992, después de aquella magnífica temporada, Benito Floro fichó por el Real Madrid. Dos años después estaba de vuelta en Albacete, pero el equipo nunca alcanzó los resultados de su primer año y, de hecho, en 1996 Floro fue despedido por no enderezar el rumbo de un equipo que acabaría descendiendo.

En 1995, semis de Copa

Había estado cinco años en Primera. El otro gran recuerdo de aquellos años fueron las semifinales de Copa del Rey en 1995. Tras empatar en Mestalla con el Valencia, el Albacete sucumbió en el Carlos Belmonte (1-2) y no pudo pasar a la final.

La travesía por Segunda División duró siete años, pero tuvo final feliz. El 14 de junio de 2003, el Levante cayó en Ferrol y convirtió al Albacete en equipo de Primera. La plantilla del segundo ascenso a la máxima categoría del fútbol español también se recuerda de memoria: Roa, Pablo Ibáñez, Siviero, Líbero Parri, Delporte, Jandro y, sobre todo, Jesús Perera, el pichichi aquel año con 22 goles. Esta vez, la aventura del Albacete en Primera solo duró dos años, hasta 2005.

Con el descenso se diría adiós a los mejores años en la historia del club y se daría la bienvenida a una época oscura, de incertidumbre, en la que el Albacete estuvo a punto de desaparecer. Los mayores problemas llegaron en 2011 con el descenso a Segunda B (por cierto que el portero de aquel equipo era Keylor Navas, el hoy arquero del Real Madrid). En diciembre de aquel año, la falta de ingresos provocó que Andrés Iniesta (que jugó en la cantera, pero no llegó a debutar con el primer equipo) acudiera al rescate y se convirtiera en máximo accionista de la entidad, evitando de paso su defunción.

En los últimos años, el Albacete está intentando estabilizarse en Segunda División, una categoría a la que regresó el 25 de mayo de 2014 tras ganarle el play-off al Sestao River. La tarea no le está resultando fácil y este año lleva toda la temporada tratando de evitar el descenso.