El alcalde de Yuncler, Luis Miguel Martín, con uno de los operarios de la estación
El alcalde de Yuncler, Luis Miguel Martín, con uno de los operarios de la estación - ANA PËREZ HERRERA

Villaluenga y Yuncler piden que su estación se habilite para pasajeros

El alcalde yunclereño advierte que ante la saturación de la A-42 a Illescas debe llegar el tren de cercanías de Madrid

ToledoActualizado:

La larga historia, en este caso negativa y lamentable, de la línea del tren convencional entre Madrid y Extremadura, que atraviesa la provincia de Toledo, tiene también episodios y capítulos más concretos que también hablan de una serie de despropósitos que en las últimas semanas han llegado a calificar esta línea como «una mierda de tren». Aparte de las averías y accidentes, veinte en el último mes, que han dejado tirados en mitad del campo a cientos de pasajeros, hay situaciones que dejan en evidencia la necesidad de acometer un cambio radiacal a la situación actual.

Una de esas reivindicaciones es la de los municipios de Villaluenga de la Sagra y Yuncler para que se habilite su uso a pasajeros y mercancias, ya que es la única estación de la línea que, estando operativa en Toledo, los trenes no paran. Las paradas de viajeros de la línea en Toledo son Illescas, Torrijos, Talavera (un tren para en Montearagón y Erustes si se la piden antes) porque en el resto de municipios en los que en el siglo pasado había paradas ya no existe estación.

Nada que ver con lo de tiempos pasados, ya que las estaciones de esta línea inaugurada en 1881 desde Villaluega-Yuncler hasta Cáceres eran Cabañas de la Sagra, Bargas, Loranque el grande, Villamiel de Toledo, Rielves, Rielves apeadero, Torrijos, Santa Olalla, Carmena, Erustes, Illán de Vacas- Cebolla, Montearagón, Cazalegas, Talavera, Alcoba, Calera y Chozas,, Calera, Alcañizo, Oropesa, Calzada de Oropesa, , San Marcos-Talayuela, Navalmoral de la Mata, Casatejada, Toril, La Bazagona, Malpartida de Plasencia, Plasencia.Empalme, Los Campillos, Mirabel, Casas de Millán, Cañaveral, Río Tajo, Pozomorisco, y Arroyo-Malpartida. De aquí se bifurcaba hacia Cáceres y hacia Portugal. En sentido contrario, Yuncos, Illescas, Griñón, Fuenlabrada, Leganés y Atocha.

Esta petición que hacen ahora Villaluenga y Yuncler, estación situada en el kilómetro 49 con relación a Atocha, está basada en su importancia histórica, tanto por el uso de pasajeros como también de mercancías, sobre todo de la fábrica de cementos Lafarge, antes Asland. En este sentido, habla de la importancia de esta estación el hecho de que en 1943 había trabajando en la estación 33 trabajadores de plantilla. Hoy hay cuatro, uno de ellos para turnos y suplencias.

Uno de estos empleado de Renfe en esta estación, Saturnino, señala a ABC que fue a finales de los años 90 cuando se dejó de trabajar con mercancías con la fábrica de Asland. Hoy todavía se lleva a cabo algún servicio, pero décadas atrás eran a diario, tanto para transportar el cemento como los materiales que necesitaba la fábrica para su funcionamiento. Además, en Cabañas de la Sagra había una zona de tierras blancas que también se transportaban en tren. Esta estación era importante porque también había una base de removidos, que tenía una brigada especial, ya que llegaban las mercancías y se intercambiaban de unas líneas a otras. Para eso había al fondo de la estación una plataforma para dar la vuelta a las máquinas, puesto que como eran de carbón y solo miraban para una dirección en esa plataforma se daba vuelta a la máquina.

Petición fundamentada

El alcalde de Yuncler, Luis Miguel Martín, tiene claro el objetivo de la reivindicación «la reapertura de la estación Villaluenga-Yuncler a pasajeros y a mercancías el día que los gobiernos apuesten por las mercancías, pero sobre todo a viajeros porque la estación está operativa al haber cuatro personas trabajando. Además, ahora no hace falta que alguien te venda físicamente un billete, porque se puede sacar a través de una máquina, de una aplicación o de internet. Las excusas de que no se da ese servicio porque no hay personal ya no se sostienen. Falta invertir y poco más». Saturnino corrobora esta idea: «aquí solo falta que alguien de arriba diga que la estación Villaluenga-Yuncler tiene parada».

Luis Miguel Martín asegura que se han hecho muchas peticiones al respecto. «Llevo en el ayuntamiento de Yuncler desde 2007 y recuerdo que en 2009 hicimos una gran manifestación en la estación. Además, llevamos mociones tanto en los plenos de la mancomunidad de la Sagra Baja como en cada ayuntamiento, y luego hemos tenido multitud de reuniones en el ministerio exponiéndoles el tema. Incluso en una de ellas nos llegaron a decir que según un estudio que habían realizado abrir la estación a viajeros podía suponer en torno a los 90.000 euros. Por eso en una reunión de alcaldes acordamos que si eso era así podíamos tirar para adelante. Pero luego nos pusieron en contacto con un departamento específico de estaciones y ya no eran 90.000, sino un millón y pico de euros».

En todo caso, el alcalde de Yuncler asegura que «esto no se va a quedar así porque seguimos peleando. Estamos en la Plataforma por el tren sostenible en la comarca de La Sagra y también a través de las mancomunidades, porque entendemos que el problema que vamos a tener con Illescas con la saturación de la A-42 va a ir a más y hay que dar soluciones».

En esta visión más global, el alcalde de Yuncler tiene claro que la mejora del tren convencional debe venir, por un lado, «de que el cercanías llegue a Illescas y a Seseña y luego que la estación Villaluenga-Yuncler sea operativa para los pasajeros a los trenes que vienen de Talavera y Torrijos».

Esta petición no se basa exclusivamente en el uso estricto del ferrocarril, sino en las preocupantes perspectivan del transporte por carretera entre esta zona de Toledo y Madrid.

«Para Yuncler y Villaluenga el principal problema es que la A-42 tiene ya retenciones cuando llegas a Yuncos, y eso se va a agravar cuando se abra el centro logístico de Illescas, en el que en un breve plazo de tiempo van a trabajar unas 800 personas en Amazon. A eso hay que unir los tres millones y medio de metros que se van a desarrollar ahora, con lo cual nos podemos ir a unas tres mil personas las que vayan a trabajar en el centro logístico de Illescas. Entonces serán tres mil vehículos los que entren, más furgonetas y camiones de reparto, lo que va a hacer más importante el problema de colapso que tiene la A-42. Por tanto, potenciar el transporte de mercancías es una cuestión del gobierno de turno, pero ahora la solución sería dar viabilidad al cercanías en Illescas y a las estaciones que están operativas, como esta de Villaluenga-Yuncler».

En esta necesidad de mejorar las comunicaciones por carretera, el alcalde yunclereño apunta que «por ejemplo, si se acomete el ramal pendiente de al Autovía de La Sagra entre Numancia y Seseña va a descongestionar nuestra zona. Pero al final, todos queremos llegar a Madrid, y si el embudo dejar de estar en Yuncos, luego empezará a partir de Illescas. Por tanto, una posible solución sería un tercer carril en la A-42, un bus-vao para que vaya gente con más de dos personas en los coches o en autobuses, pero la solución principal pasa por que llegue el cercanías a Illescas y las estaciones que tienen personal, como es esta, abrirlas al tránsito de viajeros».

En este objetivo también hay una unión de fuerzas con la Comunidad de Madrid. «Nosotros ya hemos tenido contactos. A través de las mancomunidades de La Sagra Alta y Baja hemos tenido una reunión, concretamente hace una semana, con la mancomunidad del sur-oeste de Madrid, que preside el alcalde de Griñón, para ver qué acciones podemos ir tomando, porque ellos están exactamente en la misma situación. Hay carreteras radiales de Madrid ya colapsadas, pero la gente tiene que ir a trabajar a la capital y pueblos como Griñón, que tiene la estación del tren de Humanes a siete kilómetros, no le llega el tren de cercanías».

Luis Miguel Martín tiene su teoría respecto a la actual situación. «Aquí lo que ocurre es que se ha trasladado la inversión al tren de alta velocidad, pero debería haber sido más justa y haber repartido las inversiones. No es normal que el 80 por ciento de los viajeros de Renfe sea de cercanías y media distancia y solo se invierta entre un 15 y un 20 por ciento del presupuesto de Fomento en esta red ferroviaria. Siempre pongo el mismo ejemplo: si tengo un núcleo urbano con 4.000 personas y una urbanización de fuera del municipio en la que viven 100 personas, ¿alguien se imagina que el 80 por ciento del presupuesto del municipio en inversiones fuera solo a esa urbanización? Pues eso es lo que está pasando con Renfe y la alta velocidad. Si donde más viajeros hay invertimos menos, ese servicio se va a deteriorar. Y ya no solo hace falta que a cercanías se amplíen estaciones, sino que la propia red necesita un impulso. Hay que empezar a darle la vuelta a la tortilla, y que esas inversiones que en los últimos años se han ido al Ave retornen y sean más justas para dar cobertura tanto cercanías como a la media distancia».

35.000 billetes en Illescas

En estos momentos, la estación de Illescas es la que más viajeros aporta. Según Luis Miguel Martín, el año pasado se expidieron en Illescas 35.000 billetes. De ahí que en reuniones mantenidas con Renfe se les propuso trenes lanzadera empeando desde Villaluenga-Yuncler siguiendo por Illescas y Humanes hasta Madrid.

Además, el alcalde incide en otra cuestión relacionada con la catalogación de la vía férrea como un servicio público. «Ya dijimos a la administración que si el tren está catalogado de servicio público no se tiene que estar mirando si hay o no una rentabilidad, porque además no lo saben ni ellos».

Abono transporte

Otro punto de desigualdad es el del abono transporte con Madrid, ya que mientras que en el caso del autobús ese abono cuesta 125 euros, el del Ave cuesta bastante más y además no incluye la movilidad por Madrid.

Así, desde Illescas se puede utilizar el abono transporte con Madrid en los autobuses con la posibilidad de moverse por la capital madrileña. En cambio, por Renfe no se puede hacer esa combinación, sino que primero un pasajero de Illescas debería sacar el billete a Fuenlabrada y luego desde ahí moverse con el abono transporte de Madrid. «Por ferrocarril no se tiene la opción de poder usar el abono transporte desde Illescas, sin embargo con el autobús sí. Y desde Talavera pasa lo mismo», destaca Saturnino. «Por tanto ¿cómo vas a competir en algo si no estás jugando con las mismas cartas? Es imposible», remata el alcalde.