Un grupo de turistas pasan por delante del convetno de Santa Úrsula, donde antes un cartel anunciaba la venta de mazapán elaborado por la comunidad de monjas de clausura
Un grupo de turistas pasan por delante del convetno de Santa Úrsula, donde antes un cartel anunciaba la venta de mazapán elaborado por la comunidad de monjas de clausura - LUNA REVENGA
CULTURA

«Urge un Plan que evite la pérdida que supone el cierre de los conventos»

Juan Ignacio de Mesa: «Si no se hace nada, podremos presenciar pronto el hundimiento de unos conjuntos monumentales únicos en el mundo»

TOLEDOActualizado:

El pasado febrero cerró el convento de Santa Clara; ahora cierra sus puertas el de Santa Úrsula; años atrás desaparecieron otros, como el de las Capuchinas, dejando al Casco Histórico de Toledo sin estos espacios privilegiados donde duerme desde hace siglos el inmenso patrimonio histórico de la ciudad.

Ya alertó de ello en 1949, con una gran visión de futuro, el médico y humanista Gregorio Marañón: «Lo más significativo no es la desaparición de uno, de varios conventos, sino la sensación de muerte próxima que dan los que aún quedan en pie. Los conventos toledanos representan la parte esencial y permanente del alma de la ciudad...precisamente porque son tan de aquí que más que la conciencia de Toledo son su verdadera subconciencia».

Ahora, la voz de alarma sobre lo que podría significar la desaparición paulatina de los pocos conventos de clausura que aún quedan en la capital de Castilla-La Mancha -poco más de una decena- la da el presidente de la Real Fundación Toledo, Juan Ignacio de Mesa.

Enfrentarse al problema

«Hay que enfrentarse a este problema y no decir: ‘como no es un problema cien por cien mío, pues no me enfrento’. No, hay que enfrentarse. ¿Que no hay recursos? Ya lo sabemos, pero al menos debemos tener un plan para ir actuando de manera que se puedan evitar las consecuencias de lo que puede ser el abandono de los conventos de clausura de Toledo por la falta de vocaciones y la pérdida de las comunidades de religiosas que en estos momentos los ocupan. Es obvio que hay que enfrentarse a este problema», dice firme el presidente de la institución cultural privada que desde 1988 contribuye a la conservación y revitalización de la ciudad histórica de Toledo, realizando actividades dirigidas a fomentar su habitabilidad y la protección, estudio y difusión de sus bienes patrimoniales.

A juicio de De Mesa, «la solución no es puntual sino general», y subraya tres cuestiones básicas sobre las que ir desarrollando acciones encaminadas a frenar esta sangría en el patrimonio cultural de Toledo que supone el cierre de los conventos de clausura.

En primer lugar, cita el ámbito patrimonial: «Dado que la propiedad de los elementos mobiliarios e inmobiliarios de los conventos es de cada orden religiosa, este tema de la propiedad habría que plantearlo desde el punto de vista de la protección mediante una definición de modelo, aspecto que entra dentro de las competencias de la Comunidad autónoma de Castilla-La Mancha».

En este punto, Juan Ignacio de Mesa se queja de que, «en su momento», se requirió a la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para que se planteara el inventario de los elementos muebles que configuran cada uno de los conventos, que tienen declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), para que quedaran afectos al edificio y con un criterio de conservación de los elementos que configuran la estructura del inmueble. Es decir, que los bienes inmuebles existentes dentro de los conventos de clausura de Toledo se vincularan a su condición de BIC. El problema es que las colecciones de bienes que conservan los conventos no están adscritas al BIC, y por tanto protegidas, si no se incluye en la declaración el inventario pormenorizado de los bienes a proteger en cada convento, cosa que no se hizo en su momento. Este asunto debería regularlo la Junta de Comunidades, dentro de sus competencias.

Reunión con Felpeto

«Este es un tema que afecta a las órdenes religiosas, a la Comunidad autónoma y, por razones de culto, al Arzobispado de Toledo. Por ello, hay que sentarse a hablar y ver qué es lo que se puede y se debe hacer en este ámbito», señala Juan Ignacio de Mesa.

De momento, para dentro de unos días ya se ha cerrado una reunión entre los responsables de la Fundación Toledo y los de la Consejería de Eduación, Cultura y Deporte, que preside Ángel Felpeto, para abordar éste y otros asuntos de la ciudad, entre los que se encuentra asimismo el estado del yacimiento arqueológico de la Vega Baja.

Protección del patrimonio

La protección de los elementos patrimoniales de los conventos es el segundo aspecto que subraya De Mesa: «Hay que hacer un plan de salvaguarda de esos elementos patrimoniales de los conventos». Ello evitaría que ocurriera como con un cuadro del Greco, de titularidad de un convento de clausura toledano, que en 2014 participó en la magna exposición del cretense con motivo del IV Centenario de su muerte. «En su momento se requirió que, de alguna manera, se hiciera un acuerdo, un convenio o una declaración por parte de la Comunidad autónoma de ese cuadro, pues era obvio que debía y podía depositarse en el Museo del Greco o en el de Santa Cruz para su protección y cuidado. Se pidió por carta en su día a la Consejería de Cultura y aún estamos esperando contestación...».

Finalmente, otro aspecto muy importante que debe ser regulado y que forma parte de esos tres pilares que deben sustentar la solución a este problema es el uso de los conventos. «Todos dicen estar muy preocupados por el tema del cierre de los conventos, que es importante y delicado, pero qué pasa cuando se tiene un porcentaje importante del Casco Histórico de Toledo, con sus conjuntos monumentales importantísimos, con unos bienes culturales que ya no están vinculados al uso que en su momento tenían, sino que tenemos todo el edificio en su conjunto...», se pregunta de Mesa. En este punto habría que clarificar qué decisiones se pueden adoptar desde el punto de vista de las competencias de cada organismo, órdenes religiosas, Arzobispado, Junta de Comunidades, y hasta el mismo Estado.