Yolanda Tabasco, directora de Recursos Humanos, Ángel Nicolás, gerente, y Leonardo Prudencio, director de Relaciones Institucionales y Organización Territorial de Solimat
Yolanda Tabasco, directora de Recursos Humanos, Ángel Nicolás, gerente, y Leonardo Prudencio, director de Relaciones Institucionales y Organización Territorial de Solimat - SOLIMAT
EMPRESAS

La clave es ir feliz a trabajar

La mutua Solimat ha sido elegida como una de las 50 mejores empresas para trabajar en España. Es la única castellano-manchega que aparece en el ranking elaborado por la consultora Great Place to Work

TOLEDOActualizado:

La mutua Solimat ha sido elegida como una de las 50 mejores empresas para trabajar en España, según el ranking anual que elabora la consultora Great Place to Work. Dentro de su categoría (entre 100 y 250 trabajadores), Solimat aparece situada en la cuarta posición.

Según la encuesta realizada por la consultora a los empleados de Solimat, el 93 por ciento piensa que la mutua es un lugar «excelente» pra trabajar y el 95 por ciento se quiere quedar mucho tiempo en la empresa.

La clave para conseguir estos resultados es tener a personas felices en su puesto de trabajo, resumió este lunes Ángel Nicolás, director gerente de Solimat y presidente de la patronal regional (Cecam), en un desayuno informativo en el hotel Cigarral Doménico de Toledo. La flexibilidad temporal, el apoyo a los trabajadores y la continua formación son algunos de los factores que inclinan la balanza a favor de este sentimiento tan personal, añadió Yolanda Tabasco, directora general de Recursos Humanos de la mutua.

«Una empresa con trabajadores felices, produce más. Frente a la postura del latigazo, nosotros optamos por el abrazo», dijo Nicolás, utilizando una metáfora para explicar la filosofía de la mutua. Solimat cuenta con cerca de 200 empleados (el 60 por ciento son mujeres), y de la veintena de mutuas que hay en España, es la única cuya sede está en la región. Tiene presencia en las cinco provincias, además de en Madrid y Ávila, y «protege» a más de 124.000 trabajadores.

Nicolás explicó que en la mutua «no se ficha, la gente es responsable» y «todo se corrige, se mide, se habla». «Da mejor resultado que estar encima del trabajador. A corto plazo, puede parecer peligroso; (pero) a los irresponsables enseguida se les detecta. Esto se autorregula solo, y no se cometen abusos», insistió.

El gerente de Solimat está convencido de que «el modelo» de la mutua es exportable al resto de negocios, da igual cual sea su tamaño, y se ofreció a «asesorar, ayudar» a quienes quieran: «Esto también se puede hacer en pequeñas y medianas empresas, no es solo una cosa de Google». Incluso se podría implementar en las administraciones públicas, donde puso como ejemplo al Sescam.

En suma, que además del fondo, importan y mucho las formas. «Todos tenemos la experiencia de sentirnos mejor o peor en función de cómo nos han tratado», dijo Leonardo Prudencio, director de Relaciones Institucionales y Organización Territorial de la mutua.

Preguntada por acciones concretas que favorecen la felicidad del trabajador, la responsable de Recursos Humanos explicó que no existe «una varita mágica», para acabar citando las jornadas de motivación, los concursos de villancicos o la reducción de la jornada laboral en un 20 por ciento a partir del quinto mes de embarazo. «Hay que preguntar a la gente lo que necesita», dijo.

Yolanda Tabasco explicó que en 2008 Solimat empezó con un plan de conciliación e igualdad. Al principio eran 38 medidas «que no costaban un euro a la empresa», mientras que ahora son 106. En 2013 la mutua fue analizada por primera vez por la consultora Great Place to Work porque «queríamos testar cómo eran nuestras prácticas», dijo la responsable de Recursos Humanos. Dos años más tarde Solimat se coló en el ranking de mejores empresas, al ocupar la séptima posición dentro de su categoría, y este año ha subido hasta el cuarto lugar.

El absentismo sube de manera «alarmante»

Ángel Nicolás, gerente de Solimat y presidente de la patronal castellano-manchega, dijo este lunes que el absentismo laboral se está incrementando de manera «alarmante». En el último año, concretamente, la subida ha sido del 16 por ciento. Nicolás explicó que durante los años más duros de la crisis económica el absentismo se redujo, pero que en los últimos tiempos la curva vuelve a ser ascendente.

Según el presidente de la patronal, al menos un 20 por ciento de esas bajas son inventadas, «un fraude». Nicolás se quejó de que las pruebas que se realizan en la mutua no les sirven a los médicos de atención primaria, se tienen que repetir «y todos sabemos las listas de espera que hay...» De ahí que el empresario crea que si se les tuviera más en cuenta y «si logramos controlar ese 20 por ciento de abusos, estaríamos haciendo un favor al sistema».