Los Reyes durante el acto conmemorativo del V centenerio de la expedición
Los Reyes durante el acto conmemorativo del V centenerio de la expedición - EFE

Primera vuelta al mundo: Magallanes y Elcano, «hito de la humanidad»

Don Felipe impulsa la conmemoración de la gesta de los primeros navegantes que dieron la vuelta al mundo e hicieron posible la globalización en nombre de la Corona

MadridActualizado:

Don Felipe ha impulsado la creación de una comisión nacional para conmemorar el quinto centenario de la primera circunnavegación del globo. La empresa que patrocinó la Corona de España fue posible gracias a los intrépidos navegantes liderados por Fernando de Magallanes en sus inicios (agosto de 1519), que se adentraron en el océano en busca de una ruta occidental a las Indias. Completaron, por tanto, el sueño de Colón. E hicieron mucho más.

Juan Sebastián Elcano capitaneaba la única de las cinco naves que sobrevivió al terrible viaje, la Nao Victoria, que arribó el 6 de septiembre de 1522, a la bahía de Sanlúcar de Barrameda. Los 18 hombres exhaustos que bajaron tres días después, en Sevilla, de la pequeña nave de 20 metros de eslora por 7,5 de manga forman la imagen de uno de los momentos estelares de la humanidad. Habían recorrido casi 80.000 kilómetros, demostrado la redondez de la tierra, haciendo posible la primera globalización y pagando de sobra, con su carga de especias, el costo de toda la expedición.

Según manifestó Felipe VI al constituir la comisión conmemorativa, estamos ante «el primer hito global de la Humanidad» que fue protagonizado por España. Y el día de la Pascua Militar, en un emotivo discurso, recordó el Rey que nos hallamos ante «una expedición naval promovida por la Corona española, comandada por el portugués Fernando de Magallanes y finalizada al mando del español Juan Sebastián Elcano». Entre sus logros, «la apertura de nuevas rutas comerciales, culturales y científicas en una verdadera proeza de nuestra Armada que indudablemente cambió el mundo y que aún hoy causa asombro y admiración». El Rey nos anima a recordar este «gran acontecimiento de nuestra historia −de la historia mundial−, que debemos valorar como se merece, pues ese espíritu de apertura y proyección es un antecedente y un referente claro de nuestra vocación universal y de la visión y el compromiso internacional de nuestros días».

Historiadores como John Elliott o María M. Portuondo reivindican hoy las consecuencias de aquella aventura y, sobre todo, el papel nunca reconocido a España de haber iniciado entonces un camino de innovación científica constante, exploración, y también humanismo, comercio y libertad que llevaría, en una competencia de dos siglos, a la Europa de la Ilustración. El centenario es el momento adecuado para que España se esfuerce en hacer visible ese relato.