El PP reclama un voto masivo para que «España no siga arrastrándose por el suelo»

Rajoy reconoce que ha «recibido un chute de ilusión» por el apoyo recibido en el mitin de Barcelona

MURCIA / BARCELONA Actualizado:

 La campaña electoral entra en su recta final y el candidato popular, Mariano Rajoy, aprieta los puños y arenga a los suyos para que arañen votos y así poder ganar las elecciones del próximo domingo con una mayoría amplia. Rajoy endureció ayer su discurso y se mostró muy contundente a la hora de lanzar esta diatriba en busca de cualquier voto perdido: «Que apretéis en este último tramo de campaña para pedir el voto para el Partido Popular porque en estos cuatro años nos jugamos mucho». Su mensaje de ayer para lograr un voto masivo se instaló en esta casi épica conquista de una mayoría absoluta con la que evitar que España «siga arrastrándose por el suelo, cada vez más».

Junto a esta arenga, el candidato popular se cuido mucho de insistir en que la tarea que les espera es un trabajo de todos porque «un Gobierno por bueno que sea, no lo puede hacer todo, ni lo va a hacer todo. Es la gente la que pone en marcha un país», dijo Rajoy en un encuentro con empresarios en Murcia. Aún más, convocó a todos a «tirar del carro» y «trabajar en la misma dirección».

Precisamente para esta recta de final de campaña Rajoy se ha reservado sus dos plazas más emblemáticas: Cataluña y Andalucía, las que le pueden dar la mayoría absoluta en las elecciones generales. Ayer regresó a la primera para protagonizar un mitin junto a la presidenta de los populares catalanes, Alicia Sánchez Camacho, y el número uno de la lista, Jorge Fernández Díez. Era la segunda vez que pisaba Cataluña, después de abrir la campaña en Castelldefels. Abarrotó el polideportivo de Hospitalet de Llobregat, como ya había hecho el día de la pegada de carteles.

Un Rajoy entusiasta por el recibimiento de unas cuatro mil personas le llevó a romper su habitual prudencia y contención en su discurso, al asegurar que «ver a tanta gente me emociona, me da un chute de ilusión para las últimas horas». A los catalanes les concedió un papel protagonista en la salida de la crisis y les dijo que «Cataluña siempre ha estado a la cabeza de los grandes cambios y quiero que asuma su protagonismo. No saldremos de la crisis sin Cataluña y Cataluña no saldrá de la crisis sin el resto».

Como ya había reconocido a los murcianos, el presidente del PP advirtió que «no hay varitas mágicas, ni pócimas milagrosas» para salir de la crisis» y que este momento es «decisivo para nuestro país, nos jugamos lo que pueda ocurrir durante décadas». Mariano Rajoy defendió a los políticos porque cree «en la democracia y en los buenos políticos, que son los que han hecho las grandes cosas de la historia», y señaló que «nuestra economía no soporta más la política del avestruz».