Detención de Allal El Mourabit Ahammal - EFE

El yihadista detenido en Pamplona fue condenado a tres años de prisión hace ocho meses

Los investigadores acreditaron «su deseo de poner en práctica sus ideas violentas»

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El yihadista detenido este fin de semana en Pamplona por la Guardia Civil cuando se encontraba en el interior de un camión y para el que el juez Pedraz decretó prisión provisional sin fianza este lunes ya fue condenado por la Audiencia Nacional a tres años y un día de cárcel por un delito de enaltecimiento terrorista. Antes, en diciembre de 2016, había sido detenido en Irún (Guipúzcoa) ante el temor por parte de los investigadores de que pudiese cometer un atentado cuando transportaba un camión de gran tonelaje.

Aunque no existen elementos que indiquen que estuviese preparando ningún ataque, el detenido «ha administrado varios perfiles en redes sociales desde donde ha difundido material propagandístico violento». La Guardia Civil emitió un comunicado en el que asegura «haber constatado que el detenido mantiene su fijación con la justificación de los ataques suicidas como medio legítimo de lucha contra occidente».

Ocho meses

La sentencia por la que la justicia condenó a Alla El Mourabit Ahammar, que tiene 48 años, fue dictada hace tan solo ocho meses, en noviembre de 2018. En ella se pone de manifiesto cómo el acusado «se dedicaba a ensalzar y alentar la actividad terrorista de Daesh desde España». El investigado alentó públicamente al empleo de la yihad contra los países occidentales y abrió para ello varios perfiles desde la red social de Facebook con el propósito de propagar los dictados de Estado Islámico.

Los mensajes difundidos desde 2014 hasta su detención en 2016 hacían referencia al emir de Daesh, Abu Bakr Al Baghadadi; al antiguo líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden; el jeque Abdallah Azzanm, hermano menor de este último y uno de los líderes yihadistas más importantes e influyentes durante la guerra de Afganistán; o al cabecilla de los talibanes afganos fallecido en abril de 2013. Las publicaciones también incluían vídeos de extrema dureza como uno en el que se observa a algunos combatientes abrir un cuerpo humano y comer algunos de sus órganos, o la captura y posterior quema del piloto jordano Moad Al Katatba.

Sin embargo, el investigado no se limitó a publicar los preceptos propagandísticos de Daesh a través de internet, sino que viajó hasta en dos ocasiones a Turquía para atravesar la frontera con Siria. Al regresar de su primer viaje hasta el país otomano El Mourabit escribió a través de Facebook «si alguien sabía cómo contactar con Daesh o Frente al Nusrah»; mientras que durante su segundo desplazamiento fue expulsado del país por las autoridades turcas en la localidad de Hatay, cuando se encontraba a 30 km de la frontera con el país sirio.

El recién detenido manifestó durante el juicio al que fue sometido el pasado año que «la informática es un mundo muy grande al que pueden acceder muchas personas» y que «a Turquía viajó de vacaciones». Respondió con evasivas e ironías a las preguntas formuladas hasta llegar a justificar sus viajes comparándolos con los de los miembros del Poder Judicial a Cartagena de Indias, según una grabación del excomisario Villarejo en el que la exfiscal de la Audiencia Nacional y actual ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado hablaba sobre ello.

Pruebas contundentes

A pesar de las evasivas del acusado la sentencia no deja lugar a dudas sobre su implicación en los hechos que se le atribuyen. «La actividad del acusado Allal El Mourabit Ahammar en redes sociales acredita su alabanza y su justificación del terrorismo, mencionando de forma explítcita y concreta los postulados ideológicos yihadistas, así como acciones violentas indiscriminadas como las que organiza Daesh tales como ejecuciones y decapitaciones».

Asimismo, «su desplazamiento a Turquía acredita el deseo de poner en práctica sus ideas violentas en relación con la yihad en zonas terroristas quedando así desvirtuada la presunción de inocencia del acusado».