Rajoy, este jueves junto al alcalde de Lérida y el ministro de Turismo en la inauguración del Parador Nacional - EFE

Rajoy descarta una reunión con Puigdemont porque no le plantea alternativas

El líder del Ejecutivo asegura que el presidente de la Generalitat de Cataluña «solo plantea el referéndum»

LéridaActualizado:

Mientras la Guardia Civil entraba ayer en el Parlamento autonómico catalán y el Palau de la Generalitat para buscar documentación sobre el caso del 3 por ciento, el presidente Rajoy llegaba a Lérida en AVE para inaugurar el Parador Nacional «El Roser». El presidente del Gobierno, acompañado del ministro de Energía y Turismo, llevaba consigo un mensaje de «colaboración institucional» y mano tendida, frente al «camino de ruptura» elegido por los independentistas. A cambio, se encontró con un plantón de la Generalitat, que optó por un perfil bajo y envió para recibir a Rajoy a su delegado territorial en Lérida.

Cuando terminó el acto de inauguración del Parador Nacional, que es el octavo de Cataluña, el presidente mantuvo una conversación informal con periodistas y explicó que está tranquilo ante el desafío separatista porque tiene claro que el referéndum «no se va a celebrar». Por eso, subrayó, no le hace falta levantar la voz ni sobreactuar. Cuando tenga que dar respuesta lo hará sin estridencias. En este contexto, y cuando se le preguntó si tenía previsto mantener alguna conversación con Carles Puigdemont, el presidente reconoció que en este momento no piensa tener ninguna reunión o contacto con el dirigente autonómico, porque lo único que pone sobre la mesa es el «referéndum ilegal», y de ahí no sale. «No plantea ninguna otra alternativa», comentó Rajoy, quien se preguntó de qué se podía hablar en estas circunstancias, más aún cuando Puigdemont ha destituido «a todos los moderados» de su Gobierno, y ha dado así un giro hacia la radicalidad, en una «deriva autoritaria», como dijo la semana pasada en La Moncloa.

«Tranquilidad», acabó diciendo Rajoy. El Gobierno, insisten en su entorno, lo tiene «todo controlado y sabe cómo tiene que actuar, sin decir una palabra más alta que otra». En esta línea, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, quiso quitar importancia al plantón de la Generalitat en la inauguración del Parador, y recordó que Puigdemont no estaba invitado. Fuentes populares explicaron a ABC que el presidente de la Generalitat fue «avisado» con tiempo de la fecha, y se excusó por adelantado al decir que no estaría disponible este día por motivos de agenda. La Delegación del Gobierno optó entonces por invitar formalmente al consejero de Empresa y Conocimiento, Santi Vila, pero tampoco acudió al acto. Eso sí, el delegado territorial en la provincia, Ramón Farré, hizo cola después para saludar a Rajoy. El presidente del Gobierno no quiso hacer ningún comentario especial sobre la entrada de la Guardia Civil en el Parlamento autonómico y el Palau de la Generalitat, más allá de apuntar que nunca opina sobre las decisiones que provienen de los tribunales. Pero Rajoy sí que quiso dejar claro que se está demostrando que las instituciones funcionan y el Estado de Derecho prevalece.

«Caminos de ruptura»

En su mensaje de inauguración del Parador, en obras desde 2010 con un coste próximo a los 13 millones de euros, fruto de la colaboración entre el Gobierno y el Ayuntamiento de Lérida, Rajoy subrayó que era la mejor imagen «de lo mucho y lo muy bueno que podemos hacer juntos» y de lo que significa el entendimiento entre administraciones. Defendió lo lejos que puede llegar España en su conjunto y Cataluña en particular cuando los unos se apoyan en los otros. Frente a los «caminos de ruptura que no llevan a ninguna parte», apuntó, Rajoy apostó por «las vías del sentido común y la empatía», porque son «las únicas que nos llevan a todos mucho más lejos». «Son las vías por las que hoy y, sobre todo en el futuro, va a transitar el mundo, y pienso que ahí debemos estar todos», advirtió.