Mariano Rajoy, presidente del gobierno en funciones
Mariano Rajoy, presidente del gobierno en funciones

El presidente se la juega, dentro y fuera de su partido, en estos meses

Rajoy tiene cuatro meses para quemar sus últimos cartuchos y conseguir formar gobierno o mejores resultados para el PP si se llega al 26-J

MADRIDActualizado:

Rajoy es un corredor de fondo, especialista en aguantar, y con una paciencia que termina por vencer al contrario por agotamiento. Así ha sido hasta ahora, en todas sus batallas; está por ver si le va a servir también en este partido que hoy inicia, tras la investidura fallida de Pedro Sánchez. Porque en esta ocasión, Rajoy se la juega dentro y fuera: es posible que sea su última oportunidad para intentar formar gobierno, bien mediante acuerdo, bien mediante unas nuevas elecciones en las que consiguiera mejores resultados.

Algunos en su partido ya apuntan a que lo que empieza ahora no es en realidad el periodo de dos meses hasta que se agote el plazo para formar gobierno, sino una larguísima precampaña que nos llevará, sin apenas esperanzas de otro final, hasta las elecciones del 26 de junio.

De momento, Mariano Rajoy retoma este sábado en Salamanca sus actos de partido: participa en Salamanca en un encuentro con alcaldes y militantes, al que seguirá un paseo por las calles más céntricas de la capital salmantina.

En el PP no confían en conseguir acuerdo alguno con el PSOE: ni toda la presión de los últimos dos meses ha servido para mover ni un milímetro a Pedro Sánchez de su «no es no». Salvo que el fracaso de su investidura propicie un cambio de estrategia -poco probable-, no habrá gran coalición. Pero tampoco está claro que pueda avanzarse en la otra dirección posible: el pacto entre PSOE y Podemos, dada la bronca actitud de Pablo Iglesias en el debate del miércoles, que dinamitó absolutamente todos los puentes entre ambas formaciones. «La pregunta ahora -indicaban dirigentes populares- es si el PSOE va a dejar a Pedro Sánchez acordar algo con Podemos, después de lo que ha pasado».

La otra incógnita gira en torno a la actitud del Rey: todas las posibilidades están abiertas, pero en el PP se inclinan porque el Monarca no encargará a nadie más formar gobierno salvo que, previa negociación entre los partidos, alguna fuerza se lo pida expresamente a través del presidente del Congreso, Patxi López.