F/A-18F Super Hornet volando sobre un portaaviones en el Océano Atlántico, en imagen de archivo - EFE

Francia y Alemania relegan a España del futuro caza europeo

Airbus DS abre la puerta a que pueda participar una vez diseñado el proyecto

Enviado especial a LondresActualizado:

España ha sido relegada al papel de «observador» -es decir, mera secundaria- en el proyecto del futuro avión de combate europeo, que lideran Francia y Alemania y que es conocido por las iniciales FCAS («Futuro Sistema Aéreo de Combate»).

Tras dos cartas enviadas en dos distintas ocasiones por la anterior ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, a sus homólogas francesa y alemana, Florénce Parly y Ursula von der Leyen, la respuesta franco-alemana (tras varias evasivas) fue solo la de ofrecer un papel de mero «observador» a España. Es decir, que ni el Ejército del Aire ni la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa podrán participar en la fase inicial de diseño y requerimientos.

El pasado 19 de junio Francia y Alemania firmaron una carta de intención para el desarrollo definitivo de un futuro avión de combate. Anteriormente, la empresa francesa Dassault Aviation (fabricante de los Mirage y Rafale) y Airbus Defence & Space (en la que España tiene una participación del 4,18% a través de la SEPI) concluyeron un acuerdo industrial para aclarar sus respectivos roles en este programa, que será de origen francés.

Sustituir a los Eurofighter

En concreto, el fabricante francés será el encargado de dirigir el trabajo en el nuevo caza, que será el corazón de un «sistema de sistemas» que involucrará a diferentes tipos de aeronaves, satélites y otras plataformas como aviones no tripulados.

Está previsto que este nuevo avión o sistema de caza del futuro europeo reemplace en 2040-2050 los aviones de combate Rafale franceses y Eurofighter Typhoon alemanes. ¿Y los 70 Eurofighter españoles del Ejército del Aire?

A esta cuestión, en un encuentro con periodistas y tras una pregunta de ABC, Dirk Hoke, CEO de Airbus Defence & Space, aseguró que el proyecto del FCAS está «aún en una fase inicial» y que «otras naciones como España o Reino Unido podrían unirse en una fase posterior». Es decir, para la compra del avión, sin más. Aunque pudiera venir acompañado de cierta carga industrial.

Según una fuente del Ministerio de Defensa alemán, citada por Reuters, se ha propuesto a España el estado de «observador» sin darle la oportunidad de cambiar los «parámetros iniciales» de este programa para «garantizar un trabajo acelerado en este programa». «España y otros países probablemente podrían participar en etapas posteriores del programa», coincidió.

En la industria aeronáutica militar europea se tiene la sensación de que no se quiere repetir la experiencia del Eurofighter en la que cuatro países participaron (Alemania, Reino Unido, España e Italia) y cada uno tenía incluso su propia línea de ensamblaje.

Hoke, en el citado encuentro con la prensa que se mantuvo en Londres, y al que acudió invitado ABC, reconoció que «no se quieren repetir errores del pasado» como los acontecidos también en la producción del avión de transporte A400M, con diversas naciones como clientes lanzadores.

Fuentes militares españolas consultadas por ABC aseguran que ese status de «observador» relega a España en el proyecto, «ya que no podrá participar en la fase de diseño, el requerimiento de capacidades y demás acciones en su fase inicial».

«Si hay alguien que en estos momentos se frota las manos es Lockheed Martin, que podría ver una oportunidad para relanzar sus opciones de venta del F-35 para el Ejército del Aire y la Armada Española», explica otra fuente militar. Con ese proyecto estadounidense, España podría sustituir los Eurofighter y los Harrier de la Armada, de despegue y aterrizaje vertical.

Precisamente, el F-35 de la multinacional estadounidense será una de las estrellas invitadas esta semana en Farnborough, la feria internacional aeronáutica bienal de Londres. El anterior secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, llegó incluso a manejar uno de sus simuladores en una feria similar en Berlín.

¿Y Reino Unido?

En un momento en que la industria militar parece despertar tras años de recortes en Europa (Trump y el Brexit han supuesto un acicate), la carrera por el caza europeo del futuro tendrá otros competidores.

Por ejemplo, Londres ha iniciado ya contactos con Estocolmo para colaborar en un futuro caza común. Implicaría la unión en el proyecto de otras dos empresas punteras en la construcción aeronáutica militar BAE Sysyems (participa en Eurofighter) y Saab (caza Gripen) para su proyecto particular al margen del franco-alemán.

Como se observa, el futuro tecnológico e industrial de Europa también se mide en la aviación de combate del futuro: ¿eje franco-alemán, producto británico con otros aliados o importación estadounidense?.