El ministro Borrell junto al ministro indio de Transporte por Carretera, Transporte y Recursos Hídricos, Nitin Gadkari, durante su encuentro
El ministro Borrell junto al ministro indio de Transporte por Carretera, Transporte y Recursos Hídricos, Nitin Gadkari, durante su encuentro - EFE

Borrell impulsa en la India la venta de 56 aviones militares de Airbus

Posibles contratos de Navantia o ferroviarios, entre otros objetivos de su primera misión del año

Enviado especial a Nueva DelhiActualizado:

La India, el país de los 1.400 millones de habitantes y llamado a alcanzar en próximos años a China como superpotencia demográfica, ha sido el destino elegido por el ministro de Exteriores, Josep Borrell, para iniciar su actividad diplomática en 2019.

El jefe de la diplomacia española asistió ayer a la inauguración del Diálogo Raisina, un foro de geopolítica, economía y seguridad donde hoy protagonizará dos citas destacadas: un discurso de 20 minutos en el que disertará sobre el futuro de la Unión Europea; y un almuerzo-coloquio, junto a otros participantes, con el título «Viejo mundo, nuevas fronteras: el futuro de Europa».

«India es la mayor democracia del mundo en términos demográficos. Hay que estar más presentes, en términos políticos y de visitas en este país. Además es uno de los países cuya economía más crece del mundo», explicó Borrell a la prensa tras un primer encuentro con su homóloga india, Shusma Swaraj, quien visitará España el próximo 19 de febrero.

Además, ambos ministros acordaron que la posible visita a la India del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tenga lugar en el último trimestre de este año. Desde el Gobierno indio se prefiere así ya que en mayo habrá comicios generales. Sobre la planificación española, y preguntado por un adelanto electoral en España, Borrell se remitió «a los planes del presidente de acabar la legislatura».

Pero ésta no será la principal misión que justifique el viaje de Borrell. Tal y como explicó, uno de sus objetivos es impulsar la firma próxima de un contrato por el cual Airbus fabricaría 56 aviones militares de transporte medio C-295: las primeras 16 unidades se construirían íntegramente en la planta de Airbus en Sevilla, el resto se fabricarían en la India. «Es un contrato concedido pero aún no rubricado», aclaró Borrell quien espera que se rubrique antes de las elecciones indias.

Este contrato estaría valorado en unos 1.800 millones de dólares. Tras la fabricación en Sevilla de los 16 primeros aparatos, el conglomerado industrial indio Tata Advanced Systems Ltd. (TASL) sería el responsable de culminar la construcción, con asesoramiento de Airbus, pero ya en suelo indio.

Con este objetivo, Borrell tiene prevista una reunión con la ministra de Defensa india, Nirmala Sitharaman, con la que también abordará otra oportunidad comercial para Navantia como la construcción de cuatro buques portahelicópteros (tipo «Juan Carlos I»), un concurso que ya tiene en licitación la Marina india.

Otro asunto militar que centrará el interés de Borrell con la ministra de Defensa india será la participación de la fragata española Méndez Núñez (F-104) en unas maniobras navales junto a la Marina de la India este año. Este ejercicio se circunscribe dentro del gran despliegue de siete meses que este buque de la Armada Española realizará junto al portaaviones estadounidense «Abraham Lincoln», tal y como informó ABC. Por tanto, en el ejercicio naval Indo-Pacífico participarán asimismo los buques de la US Navy.

Pero Borrell quiso restar importancia al aspecto de defensa de la visita y señaló que «en el plano de la ingeniería civil India ofrece enormes posibilidades a las empresas españolas». En su reunión con el ministro de Infraestructuras, Nitin Gadkari, el jefe de la diplomacia española se interesó por los nuevos proyectos ferroviarios indios.

«El desarrollo ferroviario también es muy importante. India es un país con demanda de 40.000 vagones», explicó Borrell quien detalló que en este país, con una tasa de crecimiento de 6,7% en 2017, se produce «una nueva experiencia a la China». Es decir, un «boom» económico sostenido en el tiempo, aunque si bien es cierto lastrado por la enorme complejidad política (29 estados y 24 idiomas reconocidos), las históricas disputas con Pakistán y China y la extrema desigualdad de una sociedad organizada en castas.

Actualmente, 200 compañías nacionales se encuentran en la India, siendo el 36° destino de las exportaciones españolas con 1.276 millones de euros. La balanza comercial es claramente negativa para España, ya que las importaciones indias fueron valoradas en 3.877,4 millones en 2017. Borrell mantuvo un encuentro ayer con representantes de algunas de estas empresas como la constructora San José, Abertis, Indra...