Bakartxo Ruiz, portavoz de Bildu
Bakartxo Ruiz, portavoz de Bildu - EFE

Bildu considera que los homenajes a etarras son «actos familiares» que hay que ver con «normalidad»

Cientos de personas recibieron con honores al etarra «Baldo» en Hernani y a uno de los secuestradores de Ortega Lara en Oñate

Pamplona Actualizado: Guardar
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Como si lo más normal del mundo fuera recibir como un héroe al asesino de cinco personas o a aquel que pretendía dejar morir de hambre a un funcionario de prisiones. Así quiere Bildu que se consideren a partir de ahora los«ongietorris», los recibimientos a los etarras que salen de las prisiones.

Para la portavoz de Bildu en el Parlamento de Navarra y que fuera candidata a la presidencia del Gobierno foral, Bakartxo Ruiz, «habría que dar un sentido de normalidad a que cuando una persona pasa 30 años en la cárcel pueda ser recibido por su familia».

Es más, para la abertzale los cientos de personas que se reunieron el sábado en Hernani para recibir a José Javier Zabaleta Elósegui «Baldo», asesino de, al menos cinco personas, y el domingo en Oñate para dar la bienvenida a Xabier Ugarte, uno de los secuestradores de José Antonio Ortega Lara que pretendía dejarlo morir de hambre, fueron «actos de familiares, amigos y vecinos».

¿Alguna mención sobre quienes fueron asesinados por esos mismos terroristas que fueron recibidos como héroes del pueblo? No. Los representantes de Bildu que han comparecido en el Parlamento de Navarra esta mañana no han tenido ninguna palabra de recuerdo a los asesinados.

«La posición de Bildu respecto a las víctimas, a todas las víctimas de todas las violencias, es clara desde hace muchos años», ha asegurado Bakartxo Ruiz. Efectivamente, en los ocho años que tiene de existencia Bildu, no han condenado ninguno de los asesinatos de ETA «para no entrar en el juego de la derecha española», se excusaban.

Es más, los ayuntamientos de Oñate y Hernani que han recibido este fin de semana a los etarras no sólo han anunciado los recibimientos para que acudieran los vecinos, sino que, según Covite, podrían haber incurrido en un delito al ceder espacio público para organizar el «ongietorri».