Santiago Abascal y Rocío Monasterio, candidata de Vox en Madrid - MAYA BALANYÁ/ VÍDEO: ABC

Asesores de Trump se ofrecen a Vox para extender su ideología en Europa

«Make Spain great again!», dicen desde el entorno del presidente de los Estados Unidos

WashingtonActualizado:

En los círculos del populismo nacionalista, que ya ha cosechado éxitos decisivos a ambos lados del Atlántico, la mirada está puesta en España. Cuando esta semana se le pregunta a Jack Posobiec por el resultado de Vox en las elecciones andaluzas, exclama, casi sin pensarlo: «Make Spain great again!». Posobiec es un gran provocador de la extrema derecha, un activista que defiende a Trump a ultranza y uno de los líderes de opinión más célebres entre las fuerzas del nuevo nacionalismo.

Su diagnóstico sobre lo que va a suceder en España es sin duda bueno para Vox y debería inquietar al ‹status quo›. «Es una tendencia global, que comenzó con el Brexit, vino a EE.UU. y ha barrido Polonia, Hungría y Austria. También ha entrado en Francia, con los chalecos amarillos. Y si escuchamos lo que dicen los líderes de Vox, parece que quieren solucionar los mismos problemas que el resto de fuerzas», dice Posobiec, tan influyente como que le ha retuiteado el propio presidente de EE.UU.

Esta semana, el activista participó en una conferencia en Washington bajo el lema de American Priority, en las que, desde la distancia, se dio la bienvenida a España al club de países cuyo sistema político se ha visto perturbado por la irrupción de la derecha populista.

Una legión de activistas y estrategas se fija ahora en Europa como un campo al que exportar el movimiento que aupó a Trump. Su más célebre abanderado es Steve Bannon, pero no es el único, ni el más influyente, en congratularse por el auge de Vox en las encuestas.

«A España le hacía falta un partido que defendiera esas ideas», asegura Mike González, analista principal de la fundación Heritage, el ‹think tank› ahora con más peso en la Casa Blanca. «Siempre he pensado que era una desgracia que España fuera el único país importante de Europa que carecía de un partido realmente conservador. El PP no lo ha sido y por fin hay alguien que habla del interés nacional, bajar los impuestos o de la importancia de la familia».

Si hay un vivero de ideas del ‹trumpismo›, ese es la fundación Heritage. Unos 70 ex empleados suyos se incorporaron al Gobierno del nuevo presidente en 2016. Aquel mismo año, el ‹think tank› le brindó a la Casa Blanca un listado de 334 medidas de las que ha cumplido la mayoría: bajar impuestos, eliminar regulaciones medioambientales, elegir a jueces conservadores, acabar con políticas de género y defender la familia tradicional, entre otras.

Fuentes de Heritage aseguran que han mantenido contacto con VOX a través de Rocío Monasterio, su candidata en Madrid, y se han ofrecido a seguir asesorando al partido para un decisivo asalto a la política nacional. En enero, Bannon, artífice de la victoria de Trump, prevé lanzar en Europa su coalición populista para las elecciones europeas de mayo de 2019. Para ello ha unido fuerzas con el político belga Mischaël Modrikamen. Ambos han invitado a VOX a unirse a un grupo bautizado como ‹El Movimiento›, para el cual han tanteado también a La Liga de Matteo Salvini en Italia, al Frente Nacional francés de Marine Le Pen y al Partido por la Libertad del holandés Geert Wilders. VOX aún no ha confirmado si planea unirse a ellos o no, aunque ha estado en contacto con ambos.

VOX en Washington

En abril, el asesor de VOX Rafael Bardají se reunió en Washington con Bannon, quien le trasladó que, en su opinión, «es muy importante que en España exista un partido basado en la soberanía y la identidad del pueblo español, y dispuesto a defender sus fronteras». El estratega norteamericano situó España entre sus prioridades. Hoy, Bannon divide su tiempo entre EE.UU. y Bruselas, y considera que las próximas elecciones europeas serán en realidad «una especie de elección presidencial a nivel continental europeo».

De trasfondo en esta iniciativa se encuentra la política migratoria de todo Europa. Cerrar la frontera fue la promesa estrella de Trump. Quienes le ayudaron a llegar al poder creen que el ejemplo puede servirle a Europa ante su propia crisis migratoria. «Lo que ocurrió en Europa, la llegada masiva de inmigrantes y el aumento de la criminalidad, es algo que hemos sufrido ya en América», opina Cynthia Dunbar, una veterana política republicana y uno de los grandes apoyos de Trump durante la campaña de 2016. «No es que en América haya un rechazo al inmigrante, somos una nación de inmigrantes, pero ningún país puede permitirse mantener por mucho tiempo una política de puertas abiertas, se necesitan regulaciones migratorias», asegura en referencia a los países del sur de Europa.

Sea en política migratoria, familiar o fiscal, estos activistas, que han logrado el control no solo del Partido Republicano sino también de la Casa Blanca, consideran que por fin tienen un interlocutor en España, cuarta economía de la zona euro.

Eslogan de 2016

«El largo camino hacia el nacionalismo en Europa acaba de comenzar», opina Theodore Beale, un célebre polemista de la derecha alternativa que suele emplear el pseudónimo Vox Day. «El orden mundial neoliberal ha fracasado y el ecosistema político está cambiando para adaptarse a ese fracaso». Se trata de un lenguaje que también hablan los líderes de VOX. Sus referentes están claros.

El eslogan del partido español en las elecciones de 2016 fue «Hacer España grande otra vez», jugando, como hacía Posobiec, con el lema de campaña de Trump. Se apropiaron de él antes de que Trump ganara en noviembre de aquel año. Fue una apuesta que esta vez puede salirles bien.