Jaime Rodríguez, director de BlaBlaCar
Jaime Rodríguez, director de BlaBlaCar - Maya Balanya

«El juicio a BlaBlaCar es difícil de comprender»

Jaime Rodríguez, director de la empresa en España, defiende la legalidad de su actividad y asegura que irán hasta el final si terminan perdiendo el proceso judicial

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Jaime Rodríguez ahora es la cara visible de BlaBlaCar en España. Un emprendedor joven que demuestra vitalidad al frente de lo que ellos denominan como una red social. Una de las grandes preocupaciones de la empresa estos últimos meses ha sido el juicio en su contra, del que esperan salir incluso reforzados. No conciben otra idea que salir airosos de la causa abierta por la patronal de autobuses CONFEBUS y miran ya hacia el futuro con hambre de seguir cosechando nuevos éxitos.

Pensando en que el juicio les será favorable, ¿qué expectativas tienen para el futuro?

El juicio es algo específico de España, difícil de comprender. Nuestra visión es llevar el coche compartido al último rincón del planeta. Nuestro foco está tanto en Asia como en Latinoamérica.

¿Está tan arraigado BlaBlaCar en España como en otros países?

España, históricamente, ha sido nuestro segundo mercado más importante. Tenemos 2,5 millones de usuarios. Esto contrasta con una realidad que tanto regulatoria como por tradición otros países nos llevan ventaja. Y a la hora de que la sociedad tuviera una mayor predisposición. Pese a no contar con tradición histórica, el crecimiento en España ha sido sensacional.

¿Ha favorecido la crisis a la expansión de BlaBlaCar?

La crisis ha jugado un papel catalizador. Ha podido acelerar un proceso que ya existía. Tiene que ver con un cambio de mentalidad del consumidor. Evoluciona de una mentalidad de posesión a uso. Tenemos que empezar a consumir de una manera más eficiente.

Tras tantos años luchando por estar en la cumbre, ¿se consideran líderes?

BlaBlaCar es uno de los ejemplos más puros de consumo colaborativo. Somos la principal empresa europea. A partir de ahí, ser los que más o menos no nos preocupa demasiado.

Como cabeza visible de la empresa, ¿qué críticas se haría a su misma compañía?

BlaBlaCar sigue siendo muy «startup». Hemos crecido muy rápido, y eso genera que haya que hacer procesos de ajuste interno. Tenemos muchas cosas que aprender de empresas más consolidadas. Pero más allá de eso, BlaBlaCar ha tenido muchos aciertos y me gusta centrarme más en ellos.

Maya Balanya
Maya Balanya

¿Es posible mantener ese espíritu de «startup» del que habla?

Sigue siendo posible ser una «startup». Tenemos una comunicación fluida y una cultura de prueba y error. Eso no cambiará. Google es un ejemplo que en muchas cosas mantienen el espíritu «startup».

Ustedes defienden la legalidad de BlaBlaCar pero ha habido casos de conductores que se han lucrado

Es imposible lucrarse con BlaBlaCar. Ya limitamos la contribución que se puede pedir. Pero hay gente que equivocadamente lo ha intentado. Por ello hemos diseñado procesos para evitarlo. Cuando detectamos un caso, lo expulsamos y que no pueda volver a entrar.

¿Está España atrasada en cuanto a regulación del consumo colaborativo?

La economía colaborativa ha ido tan rápido que ha superado a la legislación. A partir de ahí, hay que pedir un ejercicio de voluntad a los reguladores para ver cómo se atajan estas situaciones. Si se regulan de una forma muy definida, se van a quedar obsoletas enseguida. En España estamos más atrasados porque en Francia se están dando iniciativas, regulaciones. Tenemos que permitir que se desarrolle porque esto ha llegado para quedarse.

Esa falta de regulación específica quizás es lo que ha provocado la demanda hacia ustedes. ¿Qué les diferencia de Uber, que en su momento fue ilegalizada?

Nos diferencian muchas cosas. Uber no es economía colaborativa. Es un chófer profesional. Es economía de acceso, pero no colaborativa. El conductor hace un servicio bajo demanda para obtener beneficio. Se desarrolla en ciudades, y Uber es un servicio, no una comunidad.

Maya Balanya
Maya Balanya

¿Es legal BlaBlaCar?

No tengo la más mínima duda de que somos legales. Lo que hacemos es cambiar la escala de algo que ya estaba previsto en la Ley, el transporte privado particular. Somos una empresa de servicios de la información. Además, hay un contexto europeo evidente en el que no existe este debate, y en España no existe tanto. En nuestro entorno hay políticas públicas de incentivos de la actividad.

Si está tan convencido de su legalidad, ¿por qué les demandaron?

Lo único que se puedes hacer es defenderte. Siempre nos ha costado mucho entender por qué nos demandaron. En ningún país nos ha sucedido lo de España. A partir de ahí se trata de defenderse, pero la actividad de nuestros usuarios y BlaBlaCar es legal. Esperamos que el juez lo vea así.

¿Cómo han vivido el proceso?

Hemos vivido este proceso con preocupación, pero también con confianza, porque desde el principio ni las autoridades de transporte ni la Administración habían puesto duda sobre lo que hacemos. En una interpretación razonable, estamos dentro de la legalidad. Esperamos seguir en la línea favorable de las medidas cautelares.

Y si la sentencia fuera desfavorable, ¿cómo se reinventarían?

Creemos que no va a suceder. Si la sentencia es desfavorable, hay un largo recorrido judicial que seguro agotaríamos.