El ministro de Finanzas alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz (izda) junto a la canciller alemana, Angela Merkel (dcha)
El ministro de Finanzas alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz (izda) junto a la canciller alemana, Angela Merkel (dcha)

Alemania se plantea estimular su economía con más de 50.000 millones de euros

El titular de Finanzas Olaf Scholz destaca que la considerada locomotora europea tiene la fortaleza fiscal necesaria para contener los efectos de una futura crisis «con toda la fuerza»

REUTERS
FrancfortActualizado:

El ministro de Finanzas alemán Olaf Scholz ha defendido que Alemania tiene la fortaleza fiscal necesaria para contener los efectos de una futura crisis «con toda la fuerza» y sugerido que Alemania podría inyectar a la economía más de 50.000 millones de euros. Un comentario que llega en el umbral de una recesión y con el coste de la deuda en mínimos de récord.

En este sentido, Alemania se enfrente a la presión tanto dentro del país como fuera para dejar a un lado su política de presupuestos equilibrados y apostar por incentivar a la economía volviéndose a endeudar.

Una fuente oficial del Ejecutivo germano explicó a Reuters que el titular de Finanzas estaba barajando a la idea de emitir deuda para ayudar a financiar programas de ayuda financiera. Al respecto, durante la rueda de prensa en el denominado «día de puertas abiertas» reconoció que el debate sobre el gasto financiado aunque dijo que un estado debe vivir por sus medios en los buenos tiempos económicos, porque esto quiere decir «que estaría mejor preparado para actuar cuando vengan mal dadas».

Se espera que este año la deuda alemana caiga hasta el 58% del PIB frente al 60,9% con que cerró en 2018, lo que lo sitúa por debajo del límite del 60% que establecen los tratados de la Unión Europea y le otorga mayor flexibilidad para el futuro. «Si tenemos un nivel de deuda en relación con el PIB que es menor al 60%, esto es fortaleza para poder contener una crisis con todas nuestras energías », ha apuntado.

Scholz ha apuntado que en el caso concreto de la crisis económica de 2008- 2008 tuvo tuvo un coste de unos 50.000 millones de euros. «Tenemos que ser capaces de reunir esta cantidad esta suma de dinero. Y podemos hacerlo. Esa es la buena noticia», ha apuntado. Sin embargo, el ministro de Finanzas alemán ha rechazado comentar sobre las informaciones en las que Alemania estaría preparada para abandonar su tradicional política de presupuestos equilibrados y sumar deuda para contener una posible recesión.

Sobre el preocupante dato de que por segunda vez en un año , la considerada locomotora europea registrase un leve retroceso del 0,1% en junio junto con un sentimiento más negativo de los agentes económicos, Scholz lo ha achacado al deterioro de la demanda exterior y la incertidumbre generada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. «El gran problema es la incertidumbre, incluyendo la causa por la las tensiones comerciales entre las dos principales potencias», ha concluido.