Rafa Nadal, contra Dominic Thiem en el Mutua Madrid Open
Rafa Nadal, contra Dominic Thiem en el Mutua Madrid Open - De San Bernardo

ATP 1.000 TorontoRafa Nadal, también contra el segundero

Esta semana se disputa el ATP 1.000 de Toronto con el reloj de los tiempos de saque, amenaza para los tenistas lentos

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«Noventa minuti en el Bernabéu son molto longi». Esta mítica frase del recordado Juanito explicaba la presión que los visitantes sentían cuando visitaban al Real Madrid pero, también, una realidad por todos conocida: que los partidos de fútbol duran una hora y media. Esto permite que tanto los espectadores que van a verlos como las televisiones que los transmiten puedan planificarse con respecto a los horarios de comienzo y final. Lo mismo sucede con otros espectáculos deportivos con el tiempo reglado como el baloncesto, el balonmano o las carreras de MotoGP o de Fórmula 1.

Sin embargo, hay otras especialidades que no tienen una duración determinada y que nunca se sabe a qué hora van a terminar. Ocurre en el golf, el tenis, el bádminton o el béisbol, con el caso extremo del críquet, cuyos choques se dilatan durante días. Pero en el mundo multimedia en el que nos encontramos cada vez se intenta que los contenidos comerciales estén bien definidos.

El tenis es uno de los que se ha tomado más en serio el hacer de sus partidos todo un espectáculo y no deja de proponer nuevas ideas para darle más velocidad y tratar de que haya la menor pérdida de tiempo posible. «Queremos captar a las nuevas generaciones de aficionados que viven en un mundo digital y no están acostumbrados a mantener la atención mucho tiempo en lo mismo», explica el serbio Nolan Djokovic. Sin embargo, hay que tener cuidado con darle la vuelta a un deporte tan tradicional, como avisa la británica Johanna Konta.

«La gente de hoy en día no está acostumbrada a esperar y lo quieren todo de inmediato, pero hay cosas que requieren su tiempo». Como el que existe entre saque y saque en un partido de tenis. Precisamente para controlarlo, en el próximo US Open se va a colocar de manera oficial un reloj que les indicará los segundos que tienen para realizar cada golpe de inicio. Esto no es nada novedoso en el mundo del deporte (ya lo utilizan los saltadores en atletismo y, recientemente, los golfistas en algunos torneos experimentales), pero puede resultar una presión añadida para aquellos que son más lentos a la hora de sacar. Uno de ellos es Rafa Nadal, que esta semana actuará en el ATP 1.000 de Toronto, donde ya podrá ir adaptándose a esa medida.

Ritual antes de cada saque

1. Se ajusta el pantalón: uno de sus numerosos tics en el momento de sacar
1. Se ajusta el pantalón: uno de sus numerosos tics en el momento de sacar
2. Estirar de los hombros: primero se ajusta la camiseta por el hombro izquierdo
2. Estirar de los hombros: primero se ajusta la camiseta por el hombro izquierdo
3. Los pómulos, la nariz: se pasa la mano derecha por varios sitios de la cara
3. Los pómulos, la nariz: se pasa la mano derecha por varios sitios de la cara
4. Vuelve a botar: bota repetidamente la pelota antes de sacar
4. Vuelve a botar: bota repetidamente la pelota antes de sacar

Potestad de los jueces

El balear, que tiene una de las rutinas más lentas (bota, se estira la ropa, se toca el pelo, las orejas...) va a tener complicado ajustarse siempre a los 25 segundos reglamentados. «No es una medida que me guste, no es lo mismo jugar a 40 grados que a 15. Hay situaciones a las que cada uno se tiene que adaptar y para eso tenemos al árbitro», declaró. La parte buena es que ahora los jugadores ya sabrán a qué atenerse y se evitarán muchas discusiones con los sillas, que hasta ahora tenían la potestad de sancionar por una demora de ese tipo. Su excompañero Juan Carlos Ferrero lo ve de una manera positiva, sobre todo porque «tener el contador a la vista es más orientativo y te permite controlar las cosas, no tener que estar pendiente del árbitro con el peligro de que te dé un aviso y que al final te pite un warning, como puede ser el caso de los más lentos o de Rafa. O sea, como idea me parece bien».

Ahora bien, al valenciano no le importaría ir incluso un poco más allá en cuanto a la redacción de la norma, pues «otra discusión sería si podría haber más o menos margen para puntos más largos («rallies» de más de 25 bolas) y darles cinco segundos más. Es cierto que hay personas más lentas que otras y que algunos puntos durante el partido son más largos, por lo que lógicamente se necesita un poco más de tiempo para preparar el siguiente saque».

Dado que el cambio ya está aquí, no queda sino adaptarse a los nuevos tiempos. «Creo que la tecnología está para ayudar a árbitros y jugadores, no para perjudicarles -indica la medallista olímpica, Vivi Ruano- y si se toma estrictamente el tiempo entre punto y punto, como ha comenzado a pasar en el último año, a los tenistas les ayudará también visualizarlo en el reloj». Ferrero también incide en eso: «Me parece bien el reloj porque el jugador controlará el tiempo que le queda para poder sacar». Nadal, sin embargo, sigue siendo reticente. «Todos los partidos importantes de la historia se han ido a cuatro o cinco horas, y no sé cómo vamos a poder jugar los puntos importantes y reponernos de las situaciones más intensas en solo 25 segundos».