Barcelona-Alavés«Tenemos presidentes al estilo Gil, es el colmo»

Buen ambiente entre las aficiones del Barça y el Alavés. Los seguidores azulgranas hablan claro en sus tertulias, e

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Las dos zonas de seguidores de la final de la Copa del Rey vivían un bonito ambiente. Las aficiones del Barcelona y del Alavés festejaron la fiesta previa al partido, bajo un sol de injusticia, con tranquilidad. Las terrazas y los bares de la zona estaban repletos de camisetas de ambos equipos, con brindis de cerveza para sofocar la dictadura solar. Solo un grupo de Boixos Nois rompió este ambiente de alegría al ser detenido después de intentar robar en una tienda de chinos situada al lado de la Puerta de Toledo. Otros trece seguidores azulgranas fueron identificados por diversos incidentes. Con estas excepciones, el ambiente era copero, festivo. Cordial. Luego, en el campo, cada uno cantará a su equipo como si fuera el festival de Eurovisión, pero sin gallo. En las horas previas la jovialidad reinaba. Y la sinceridad.

Cinco presuntos «Boixos Nois» fueron detenidos al intentar robar en una tienda de chinos

Sentados al lado de las terrazas no había ni que preguntar lo que opinaban de la situación judicial de Messi, Neymar, Bartomeu en nombre del Barcelona y de Sandro Rosell, por diversas causas tan distintas pero todas unidas en un mismo frente, el fútbol. Las conversaciones de los forofos barcelonistas se centraban sin remilgos en Rossell, el Barcelona de Bartomeu y el recuerdo de Núñez, todos señalados por la Justicia. Y las opiniones no eran parciales, sesgadas.

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Otros trece seguidores barcelonistas han sido identificados por diversos incidentes. Se prohibió la venta de alcohol a las cinco de la tarde

Tenemos presidentes al estilo Gil, es el colmo, pero es la verdad», decían algunos socios azulgranas sin tapujos a quinientos metros del Calderón, al lado del antiguo Matadero. «Es lo que hay. A Messi le han metido en todo esto», remataba otro socio. Nadie protegía ya a los dirigentes ni exdirigentes con la bandera del Barcelona o de Cataluña como protección. Ya no les engañan. «Nos han engañado mucho tiempo, pero ya no. Lo que queremos es ganar la Copa, que Messi supere esto y que hagamos un equipo para volver a ganarlo todo».

De vez en cuando surgía el cántico del himno del Barcelona, pero las tertulias eran críticas. El rival no concitaba la adrenalina de cantar en contra del adversario. No era el Real Madrid. El Alavés cae bien. Aunque el temor era que Theo, pronto madridista, hicieran un gol. «Tenemos la obligación de ganar, mucho que perder y poco que ganar», comentaban los incondicionales barcelonistas. «Esperemos que con Valverde todos nos vaya mejor». Las charlas, al lado de la cerveza refrescante, eran toda una planificación e la próxima temporada.

La venta de alcohol se acabó a las cinco de la tarde. Las zonas de «fans» se cerraron a las siete y todos comenzaron a caminar hacia el Calderón