Atentado Autobús DortmundDetenido un iraquí islamista por el ataque terrorista de Dortmund

La Policía identifica a otro sospechoso, un joven de nacionalidad alemana. Un agente, herido leve por la onda expansiva de la explosión

BerlínActualizado:

La Policía alemana ha detenido a un presunto yihadista como supuesto autor del ataque perpetrado el pasado martes contra el autobús del equipo de fútbol Borussia Dortmund, que causó heridas al jugador español Marc Bartra y a un policía que escoltaba el vehículo. Según indicó este miércoles en una rueda de prensa en Karlsruhe la portavoz de la Fiscalía general, Frauke Köhler, hay un sospechoso más y los domicilios de ambos ya han sido registrados.

El detenido es un un iraquí de 25 años y el segundo sospechoso, un alemán de 28, ambos vinculados a Daesh. Sobre la motivación del ataque, Köhler señaló que es poco probable la hipótesis inicial que apuntaba a una acción de la izquierda radical tras la aparición de un mensaje en una web de grupos antifascistas que se atribuían la autoría. Aunque enfatizó que, de momento, no descartan ninguna posibilidad.

Según medios locales, el joven iraquí fue detenido en la localidad de Wuppertal, a unos 50 kilómetros de Dortmund, y al menos uno de los dos sospechosos se encontraba cerca del lugar del ataque. Allí se han encontrado tres cartas muy similares que reclaman la acción como yihadista y que mencionan el atentado contra un mercado navideño en Berlín y a la intervención de aviones alemanes en Siria.

Köhler indicó que todavía no se ha decidido el ingreso en prisión del detenido y explicó que la misiva de los terroristas pide retirar de Siria los cazabombarderos alemanes Tornado –que se encuentran en Turquía y sirven a los ataques contra Daesh– y el cierre de la base militar estadounidense en la localidad alemana de Ramstein, en Renania-Palatinado. La portavoz de la Fiscalía aclaró que aún no se puede hacer una valoración cabal.

[Según añadió, en una página de internet de extrema izquierda también se ha reivindicado el ataque, pero los investigadores tienen «dudas considerables» sobre la veracidad de ese mensaje.]

Según detalló Köhler, los artefactos estaban llenos de esquirlas de metal, una de las cuales se incrustó en la cabecera de un asiento, por lo que la explosión podría haber tenido consecuencias mucho más graves. «La ola expansiva fue de más de cien metros», explicó la portavoz, indicando que el material está siendo investigado.

Bartra, operado

El jugador español Marc Bartra fue alcanzado por los cristales de las ventanas del autobús que reventaron por el estallido y algunas esquirlas, por lo que fue trasladado a un hospital cercano, donde se le operó de la rotura del radio.

La canciller Angela Merkel, a través de su portavoz, Steffen Seibert, condenó una acción que tachó de «despreciable» y se ha comunicado personalmente con el director general del Borussia Dortmund, Hans-Joachim Watzke, para ofrecerle su solidaridad.

El presidente del club, Reinhard Rauball, subrayó que la operación en la muñeca derecha de Bartra concluyó con éxito y, según declaró al canal N-TV, los médicos le informaron de que fue una fractura limpia, que no tenía nada dentro del brazo y que en los próximos días sería dado de alta.

Rauball añadió que al hablar con el jugador lo sintió bastante tranquilo. Lo mismo percibió José Bartra, padre del jugador, quien desde Barcelona habló con su hijo. El equipo alemán indicó que «Marc Bartra estará KO durante varias semanas» y que vería el partido contra el Monaco por televisión.

El ataque tuvo lugar a las 19.15 horas del martes, cuando tres artefactos hicieron explosión al paso del autobús. El equipo se dirigía del hotel al estadio del club, el Signal Iduna Park, donde se iba a enfrentar a las 20.45 horas al Mónaco en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Además de las lesiones de Bartra, un agente que escoltaba al autocar en moto resultó afectado por la onda expansiva.

«Todos nos agachamos en el autobús, todo el que pudo se tiró al suelo, no sabíamos si habría más»
Roman Bürki , portero del Borussia

«El autobús giró hacia la carretera principal, y se escuchó un gran ruido, una gran explosión», explicó el portero del equipo, el suizo Roman Bürki. «Todos nos agachamos en el autobús, todo el que pudo se tiró al suelo. No sabíamos si habría más», añadió. Con tensa calma, los aficionados de ambos equipos abandonaron el estadio, que según la Policía quedó vacío en media hora tras conocerse que el partido se suspendía.

Por acuerdo entre ambos clubs, la UEFA y la Policía, se decidió trasladar el encuentro hasta las 18.45 horas de este miércoles, el mismo día en que jugaban en Múnich Bayern y Real Madrid, también en «Champions».

Como gesto de unidad y normalidad, tanto el ministro de Interior federal, Thomas de Maizière, como la ministra-presidenta de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, asistieron ayer al Borussia-Mónaco.

El ataque tuvo lugar a las 19.15 horas del martes, cuando tres artefactos hicieron explosión al paso del autobús. El equipo se dirigía del hotel al estadio del club, el Signal Iduna Park, donde se iba a enfrentar a las 20.45 horas al Mónaco en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Además de las lesiones de Bartra, un agente que escoltaba al autocar en moto resultó afectado por la onda expansiva.

«El autobús giró hacia la carretera principal, y se escuchó un gran ruido, una gran explosión», explicó el portero del equipo, el suizo Roman Bürki. «Todos nos agachamos en el autobús. Todo el que pudo se tiró al suelo. No sabíamos si habría más», añadió. Con tensa calma, los aficionados de ambos equipos abandonaron el estadio, que según la Policía quedó vacío en media hora tras conocerse que el partido se suspendía. Por acuerdo entre ambos clubs, la UEFA y la Policía, se decidió trasladar el encuentro hasta las 18.45 horas de ayer, el mismo día en que jugaban en Múnich Bayern y Real Madrid, también en «Champions».

Como gesto de unidad y normalidad, tanto el ministro de Interior federal, Thomas de Maizière, como la ministra-presidenta de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, asistieron ayer al Borussia-Mónaco.