Woody Allen
Woody Allen - AFP

¿Por qué nadie quiere publicar las memorias de Woody Allen?

«The New York Times» revela que el cineasta ha intentado encontrar editorial para un libro de memorias y se ha encontrado todas las puertas cerradas porque le consideran tóxico. Hace 16 años, Allen se negó a venderle su autobiografía a Penguin por tres millones de dólares (2,7 millones de euros) porque entendía que era poco dinero

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A Woody Allen parece que sólo le queda España. La división cinematográfica de Amazon ha pospuesto indefinidamente el estreno de su última película, « A Rainy Day in New York»; un grupo de actores capitaneados por el venerable Michael Caine ha dicho que se arrepiente de haber trabajado con el director norteamericano, y ahora el «New York Times» revela que este ha intentado encontrar editorial para un libro de memorias y se ha encontrado todas las puertas cerradas porque le consideran tóxico. Hace 16 años se negó a venderle su autobiografía a Penguin por tres millones de dólares (2,7 millones de euros) porque entendía que era poco dinero. Hoy no puede ni conseguir un avance.

El escándalo por las acusaciones de agresión sexual a su hija adoptiva Dylan Farrow cuando esta tenía 10 años está a punto de acabar con la carrera de Allen, cuyo último estreno cinematográfico fue «Wonder Wheel» en 2017. En 1992 un grupo de investigadores médicos contratados por la policía de Connecticut informó a un juez de que no había indicios de que el director hubiera agredido sexualmente a su hija. El juez dijo que, aún así, las pruebas tampoco lo exoneraban. Su hija Dylan le ha acusado repetidamente de violación, por última vez en una entrevista en el programa informativo de EE.UU. «60 minutes» hace un año.

Hay, sin embargo, un reducto de simpatizantes que no ha dejado que el rigor del movimiento #MeToo —#YoSíTeCreo— les haga renegar de Allen. A su cabeza está la productora española Mediapro, que en julio comenzará a rodar su nuevo largometraje en el País Vasco, un proyecto para el cual se está preparando en este momento el casting de actores. De hecho, la productora de Jaume Roures ha producido dos de las películas más taquilleras del director norteamericano: «Vicky Cristina Barcelona» en 2008 y «Medianoche en París» en 2011.

Y luego está Javier Bardem, el oscarizado actor español, que en octubre dijo en un festival en Lyon que cuando trabajó con Allen en 2008 ya sabía de las acusaciones contra él pero que ante todo respeta la presunción de inocencia. «Si su situación legal cambia, entonces cambiaré de opinión. Pero por ahora no estoy de acuerdo con el linchamiento público que ha estado recibiendo, y si Woody Allen me llamara para trabajar con él de nuevo, estaría allí mañana por la mañana. Es un genio», dijo.

En el mismo sentido se pronunció esta semana la actriz Anjelica Houston, quien dijo en una entrevista con la revista «Vulture» que si le llamara Allen «volvería a trabajar con él en un instante» ya que las acusaciones no se tradujeron en cargos presentados por la fiscalía.

Allen ha denunciado a Amazon por negarse a estrenar su película, en la que participan Timothée Chalamet, Selena Gomez, Jude Law y Diego Luna, y pide 86 millones de dólares en concepto de indemnización. En el juicio la empresa ha alegado que el director no había entendido el alcance del movimiento feminista #MeToo con declaraciones como esta: «Ojalá que no conduzca a una atmósfera de caza de brujas, a una atmósfera de juicios de Salem, donde cada persona en una oficina que le haga un guiño a una mujer de repente tenga que llamar a un abogado para defenderse».

El libro de memorias que según el «Times» ha preparado Allen no es el primero que escribe. De hecho a lo largo de su carrera ha sido un prolífico autor. Incluso ha escrito 44 textos para la prestigiosa revista de actualidad «The New Yorker», el último de ellos en 2013. Además ha publicado cuatro antologías de ensayos y relatos, la última de ellas, bajo el título «Pura anarquía», en 2007.

El director comenzó en 1992 una relación con Soon-Yi Previn, la hija adoptiva de su entonces mujer, Mia Farrow, cuando esta tenía unos 20 años. Allen y Previn se casaron en 1997 y siguen juntos a día de hoy.