Homenaje a Colón el 12 de octubre de 1942 ante el monumento dedicado al navegante en Washington
Homenaje a Colón el 12 de octubre de 1942 ante el monumento dedicado al navegante en Washington - ABC

Los italianos toman la defensa del legado de Colón ante la pasividad española

Ante la campaña contra el navegante, el Gobierno de Sánchez remite a una pregunta parlamentaria contestada en noviembre de 2018

Corresponsal en WashingtonActualizado:

La comunidad italoamericana en Estados Unidos protesta enérgicamente por los intentos en marcha de erradicar la memoria de Cristóbal Colón no sólo de plazas, monumentos y museos sino también del calendario de festividades. Según denuncia Lawrence Purpuro, director de la Fundación Nacional Italoamericana, «es injusto y totalmente incongruente aplicar las normas políticas de hoy a una figura histórica de hace 500 años. Si la práctica de aplicar los estándares de hoy a las figuras históricas tuviera sentido, habría un fuerte movimiento para quitar los monumentos a personajes como Thomas Jefferson o George Washington, quienes apoyaron la abominable práctica de la esclavitud».

Un concejal demócrata de Washington, Kenyan McDuffie, planea llevar al pleno del Ayuntamiento la propuesta de crear una comisión que evalúe que nombres de calles son racistas, y entre ellos propone incluir la plaza de Colón, o Columbus Circle, que alberga la estación de tren de la capital federal norteamericana. Esta iniciativa se suma a la de otras ciudades como Los Ángeles, que ha retirado una estatua a Colón en un parque público, y a universidades como la de Notre Dame, un centro de enseñanza católica que ha decidido cubrir unos murales del siglo XIX que muestran escenas de la vida del navegante y virrey del la Corona de Castilla.

Hay una gran campaña en EE.UU. en contra de la memoria del navegante, a la que se han sumado artistas e intelectuales de gran renombre. El director de cine Spike Lee, nominado a varios Óscar, dijo en una entrevista televisiva en febrero que «en 1492, ese tipo, ese terrorista, navegó los océanos».

De momento, solo la comunidad italoamericana y la Embajada italiana en EE.UU. han lanzado campañas para explicar la importancia del legado de Colón, aprovechando que nació en Génova. La respuesta del Gobierno español en meses recientes ha sido más discreta. La Embajada ha dicho, a través de fuentes adscritas a ella, que «sigue con gran interés todo lo relativo al legado hispano».

A las preguntas de ABC sobre iniciativas ya consumadas como la retirada de murales, la embajada remite a una pregunta parlamentaria respondida por el gobierno de Pedro Sánchez en noviembre de 2018 en la que este asegura: «Aunque nada cambie los hechos históricos, ni la importancia trascendental de las aportaciones de España al patrimonio cultural e histórico de EE.UU., el Gobierno, en primer lugar, confía en que estas recientes manifestaciones de rechazo hacia dicho legado en algunas partes de EE.UU., sean algo aislado y pasajero; y en que no sirvan para fines políticos».

Hace dos semanas el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, estuvo de visita en Washington para participar en una reunión ministerial de la OTAN, y en ella evitó pronunciarse sobre estas campañas en contra de la historia compartida de España.