Un prestreno de «Harry Potter and the Cursed Child»
Un prestreno de «Harry Potter and the Cursed Child»

Harry Potter llega a Nueva York rompiendo dos récords históricos de Broadway

Todavía no se ha estrenado oficialmente y la obra basada en el personaje creado por J. K. Rowling ya se ha convertido en el espectáculo no musical más taquillero y la más caro en pisar el circuito teatral neoyorquino

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Dos décadas después de que el primer libro de Harry Potter saliera a la venta, la historia del niño mago sigue atrayendo multitudes. La obra de teatro «Harry Potter and the Cursed Child» («Harry Potter y el Niño Maldito») todavía no se ha estrenado oficialmente en Broadway y ya ostenta un doble récord: se ha convertido en la pieza no musical más cara y en la más taquillera de la historia de este circuito teatral.

«Harry Potter and the Cursed Child» se encuentra en su tercera semana de preestreno y ya ha superado los dos millones de dólares (más de un millón y medio de euros) de recaudación. Esas cifras la convierten en la más taquillera (la siguiente es «Al the Way», con más de un millón y medio, en 2014) hasta el momento, aunque todavía no se ha estrenado oficialmente.

La obra ha disfrutado de un gran éxito desde su debut en el West End de Londres en 2016. Consiguó once nominaciones para los premios Oliver y ganó nueve, más que cualquier otra obra o musical en la historia del circuito teatral británico.

Además, «Harry Potter and the Cursed Child» se ha convertido en el espectáculo no musical más caro que se ha representado sobre Broadway con un coste estimado de 68,5 millones de dólares (más de 54 millones de euros).

A pesar de que un musical de primera categoría puede llegar a costar veinte millones, lo más habitual es que las obras tengan un presupuesto bastante menor, por debajo de los cinco millones. El más caro de toda la historia ha sido el musical de Spiderman, con 75 millones de dólares.

A pesar de la elevada cifra, los especialistas en Broadway creen que es una inversión segura debido a que se prevé que se represente durante años: «Todo a apunta a que va a formar parte del paisaje de Nueva York como la estatua de la Libertad o el Empire State», ha afirmado Michael Riedel, columnista teatral del New York Post, al periódico británico The Telegraph.