Los parecidos de «Star Wars» con la realidad, según la NASA

La agencia estadounidense descubre que la saga galáctica tiene menos de ficción de lo que parece

MadridActualizado:12345
  1. Semejanzas con un caza estelar

    Ni la NASA se resiste al poder de «Star Wars». Ante el estreno del último capítulo de la saga galáctica, «Star Wars: Episodio VII. El despertar de la Fuerza», la agencia estadounidense ha recopilado los personajes, tecnología y situaciones que aparecen en la ficción y que se asemejan de forma sorprendente a la realidad de la exploración espacial... Planetas con dos soles como Tattooine, el uso de la «fuerza» (desde cierto punto de vista...) o una luna que se parece a la Estrella de la Muerte...

    El astronauta Kjell Lindgren, tan fan de la saga que posó con sus compañeros de la Estación Espacial Internacional (ISS) en un póster disfrazados de Jedi, demostró una vez la notable semejanza de la cúpula de la plataforma orbital con la cabina de mando de un caza estelar TIE. Cuando la nave Atlantis abandonó la estación después de una misión en 2007, capturó una imagen de la ISS en la que parece un caza que le persigue.

    Además, la NASA utiliza realmente motores TIE. Son las siglas de Twin Ion Engines, y se refieren a motores iónicos que se encuentran en naves como Dawn, que actualmente orbita el planeta enano Ceres y lleva tres de estos motores.

  2. Robonaut 2, el R2 de verdad

    Existen muchos robots de la NASA que exploran el Sistema Solar, pero hay uno en concreto que podría ser un pariente cercano del famoso y estirado androide R2. Se trata de Robonaut 2, enviado a la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2011 y que trabaja con los astronautas abordo en trabajos que pueden ser peligrosos para los humanos. El rostro de la primera versión de este robot se parecía a la misteriosa cazarecompensas Boba Fett.

  3. Las esferas

    En esta ocasión la NASA reconoce que se inspiró directamente en «Star Wars». En 1999, David Miller, entonces profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y actualmente Director Tecnológico de la agencia, mostró el filme de 1977 a sus estudiantes en su primer día de clase. Después de ver la escena en la que Luke Skywalker aprende a manejar un sable láser por control remoto con un droide volador en el Halcón Milenario, Miller miró a sus alumnos y les dijo: «Quiero que me construyáis uno de esos».

    El resultado fue SPHERES (Synchronized Position Hold, Engage, Reorient, Experimental Satellites). Originalmente diseñados para probar las maniobras de encuentro y acoplamiento de las naves espaciales, estos minisatélites pueden ahora manejarse a través del móvil.

  4. La Estrella de la Muerte es una luna

    Desde la NASA aseguran que cuando envían sus naves y apuntan sus telescopios hacia el Sistema Solar, a menudo ven cosas que parecen sacadas directamente del universo de Star Wars. Por ejemplo, una de las lunas de Saturno, Mimas, se ha merecido el nombre de la luna de la Estrella de la Muerte por su parecido con la estación de batalla imperial, especialmente en algunas fotografías de la nave Cassini. La semejanza está provocada por el cráter Herschel, de 80 millas de ancho.

    Precisamente, hace tan solo unos días, Brian Muirhead, ingeniero jefe del Laboratorio de propulsión a chorro (JPL) de la NASA, explicaba con humor y ganas de divulgación científica cómo construir la Estrella de la Muerte de una forma más económica. En su opinión, en lugar de construir la estación espacial de la nada, algo sumamente caro, sería sido mucho más efectivo edificarla usando como base un planeta o un asteroide.

  5. El planeta con dos soles y otros mundos

    Uno de los aspectos más interesantes de comparar el imaginario ficticio «Star Wars» con la realidad son sus planetas. Resulta que algunos de esos mundos inventados son sorprendentemente similares a los que existen realmente en nuestra galaxia, la Vía Láctea. Por ejemplo, hay un mundo helado llamado Hoth, otro potencialmente acuático como Kamino y uno más volcánico como Mustafar.

    La misión Kepler, que ya ha confirmado la existencia de más de 1.000 planetas fuera de nuestro Sistema Solar, descubrió un mundo que orbita dos soles, al igual que Tatooine, en el que Luke Skywalker admiraba el atardecer. El planeta real, confirmado en 2011, se llama Kepler-16b y representa un hallazgo extraordinario, según el investigador principal de Kepler, William Boruchi. «Dado que la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia son parte de un sistema binario, esto significa que las oportunidades de que exista vida son mucho más amplias que en planetas que se forman alrededor de una única estrella». explica.