Se desvanece la ilusión de los neutrinos superveloces
Laboratorio Gran Sasso, en Italia, que ha confirmado que los neutrinos no viajan más rápido que la luz - AP / cern

Se desvanece la ilusión de los neutrinos superveloces

Un nuevo experimento indica que estas partículas subatómicas nunca rebasaron la velocidad de la luz

madrid Actualizado:

Otro jarro de agua fría para el que podría ser uno de los mayores descubrimientos de la Física de todos los tiempos. El equipo científico del experimento Icarus, del laboratorio italiano Gran Sasso, ha refutado que los neutrinos viajen más rápido que la luz, como en septiembre anunciaron sus colegas del experimento Opera, para sorpresa de todo el mundo. Según las nuevas mediciones, estas partículas subatómicas se comportan como era de esperar, es decir, en ningún momento sobrepasaron la velocidad de la luz. Pero esto no significa que la controversia científica haya sido solucionada. Según ha anunciado el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), nuevas pruebas deben ser realizadas para llegar a una conclusión final.

El anuncio de los neutrinos superveloces causó furor en el mundo científico, ya que ponía patas arriba la Teoría Especial de la Relatividad de Albert Einstein. Muchos físicos comenzaron entonces a intentar buscar un error. Era demasiado insólito. Los físicos de Icarus han realizado nuevas mediciones sobre los pulsos de neutrinos que el año pasado recorrieron 730 km de distancia entre el CERN y el detector Opera, en el Gran Sasso, con un sistema diferente de medición del tiempo. En concreto, han medido siete neutrinos (fueron lanzados 16.000) y «todos llegaron a un tiempo consistente con la velocidad de la luz». Los anteriores resultados pudieron incurrir en un error de medición, aunque todo debe ser comprobado nuevamente.

«Los experimentos Boxerinos, Icarus, LVD y Opera seguirán efectuando nuevas medidas con los haces de neutrinos pulsados para darnos un veredicto final», afirma el director de investigación de CERN, Sergio Bertolucci.

Los responsables de Opera reconocieron hace poco dos posibles fallos que pueden invalidar su descubrimiento: la mala conexión de un cable de fibra óptica y un error en el GPS.