Un meteorito gigante de 30 toneladas, descubierto en China
Expertos miden el gigantesco meteorito - Xinhua

Un meteorito gigante de 30 toneladas, descubierto en China

Puede ser una de las rocas caídas del espacio más grandes jamás halladas en todo el mundo

madrid Actualizado:

Un gigantesco meteorito de hierro de unas 30 toneladas ha sido descubierto en la remota provincia china de Xinjiang Uygur, en el noroeste del país, muy cerca de Mongolia, por un equipo de sorprendidos científicos. La roca llegada del exterior del Sistema Solar es una de las mayores jamás descubiertas en todo el mundo e incluso podría superar el actual récord local de otro meteorito de 28 toneladas encontrado en la región en 1898, según informa la revista Sky&Telescope. Aparte de su enorme tamaño, el objeto puede dar valiosa información a los científicos respecto al origen de nuestro sistema planetario y, por tanto, de la propia Tierra.

Al parecer, la existencia de esta enorme roca era conocida por los habitantes de la zona desde hace décadas, que incluso habían garabateado algunos nombres y pintarrajeado en su interior. Sin embargo, los investigadores, dirigidos por Baolin Zhang, del Planetario de Pekín, no tienen duda ni de su valor científico ni de su procedencia.

Al parecer, según dice también Sky&Telescope, el meteorito se encuentra encerrado bajo una losa de granito aún mayor, lo que puede dar a entender que ambos fueron arrastrados a su ubicación actual desde hace tiempo por los glaciares. Zhang cree que la roca está compuesta de hierro y níquel y considera que puede tener relación con el meteorito de Armanty, el que actualmente ostenta el título de peso pesado de la zona, al formar parte de la misma caída. Los investigadores realizarán una serie de pruebas para comprobar si las dos rocas tienen alguna relación.

El récord del Hoba

El récord de meteoritos masivos lo ostenta el Hoba West, de 60 toneladas y descubierto en 1920 en Namibia. Le siguen otras rocas halladas en Argentina (37 toneladas) y Groenlandia (casi 31 toneladas). Como la mayoría de los meteoritos se formaron hace unos 4.600 millones de años, en los orígenes del Sistema Solar, el nuevo objeto puede suponer un libro abierto al pasado del Universo.