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La lactancia materna enriquece el microbioma intestinal

La transición a los alimentos sólidos es mucho más dramática para el microbioma de los bebés que no son amamantados exclusivamente con el pecho

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La lactancia es fundamental en la composición, diversidad y estabilidad del microbioma intestinal. Lo afirma un estudio que se publica «Frontiers in Cellular and Infection Microbiology» que ha visto que la dieta de un bebé durante los primeros meses de vida tiene una profunda influencia en las bacterias intestinales que, a su vez, influyen en la capacidad del bebé para la transición desde la leche a los alimentos sólidos y pueden tener efectos sobre la salud a largo plazo.

Según explican los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), los bebés que son alimentados exclusivamente con leche materna tienen comunidades microbianas más preparadas para la introducción de alimentos sólidos; de esta forma, añaden, «la transición a los alimentos sólidos es mucho más dramática para el microbioma de los bebés que no son amamantados exclusivamente, y es cuando aparecen dolores de estómago y cólicos».

El descubrimiento se suma a la creciente idea de que el microbioma intestinal juega un papel importante en ayudar a digerir los alimentos y combatir las enfermedades. «El estudio apoya aun más las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de amamantar exclusivamente durante los primeros seis meses de vida», asegura la investigadora Amanda Thompson. En su opinión, la inclusión de leches maternizadas en la dieta de un bebé cambia las bacterias del intestino, incluso si también se amamanta. La lactancia materna exclusiva parece suavizar realmente la transición a los alimentos sólidos».

Muestra de bebés

El estudio se basa en las muestras de heces e información acerca de las dietas y la salud de nueve bebés a medida que crecían entre las edades de 2 semanas a 14 meses. Mediante la aplicación de las técnicas de secuenciación genómica de las muestras de heces, los científicos dedujeron los tipos y las funciones de las bacterias en el microbioma intestinal de los bebés. El análisis reveló que durante los primeros meses de vida existen diferencias claras entre el microbioma de los bebés que son amamantados de forma exclusiva, en comparación con alimentación mixta: leche de fórmula y materna. Lo que sorprendió las investigadoras fueron las diferencias genéticas drásticas en muestras de heces tomadas después de que los bebés empezaron a comer alimentos sólidos.

Así, encontraron diferentes cantidades de alrededor de 20 enzimas bacterianas en los bebés alimentados con leche materna exclusivamente, en comparación con los alimentados con leche materna exclusivamente que recibieron alimentos sólidos, lo que indicó que algunas nuevas especies de bacterias habían entrado en escena para ayudar a procesar los nuevos tipos de alimentos. En los bebés alimentados con leche de fórmula y materna que posteriormente recibieron alimentos sólidos, las muestras revelaron aproximadamente 230 enzimas, lo que indica un cambio mucho más dramático en la composición microbiana.

El microbioma de los bebés alimentados con leche materna exclusivamente tendían a ser menos diverso y estar dominado por 'Bifidobacterium', un tipo de bacteria considerada beneficiosos para la digestión. Los bebés alimentados con una mezcla de leche materna y fórmula tenía una menor proporción de 'Bifidobacterium'.

Obesidad, alergias, etc.

El estudio sugiere que la composición del microbioma puede afectar a la capacidad del bebé para digerir los alimentos en el corto plazo y potencialmente influir en la salud a largo plazo. Aunque la investigación del microbioma se encuentra todavía en sus primeras etapas, se cree que los microbios del intestino juegan potencialmente un papel en la obesidad, las alergias y los problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable.

Los investigadores también compararon el microbioma de los bebés que acudían a la guardería frente a los que se quedaban en la casa. Asistir guardería también se asoció con mayor diversidad de comunidades microbianas en general, pero las prácticas de alimentación siguen siendo el factor más influyente en lka composición del microbioma.