Xavier Novell, obispo de Solsona y activo defensor de la «autodeterminación» de la «nación catalana» - Eduardo San Bernardo
Golpe secesionista

Trescientos curas independentistas llaman a los catalanes a rebelarse contra el Estado

Apelan a secundar el referéndum ilegal en pro de la «autodeterminación» de Cataluña como «nación»

MadridActualizado:

En plena escalada de tensión por el golpe secesionista protagonizado por los independentistas en Cataluña, 282 sacerdotes y 21 diáconos secesionistas han lanzado un comunicado para atizar la rebelión contra el Estado, reclamar el derecho de autodeterminación y apelar a los catalanes a que se echen a la calle el 1 de octubre para votar en el referéndum ilegalizado por el Tribunal Constitucional.

Esos 300 curas catalanes de marcado perfil secesionista dicen actuar en este particular «en sintonía con nuestros obispos». Y, para justificarse, recuerdan el controvertido comunicado lanzado el pasado mes de mayo por los obispos catalanes. En él, a la par que abogaban por el «diálogo», defendían la «singularidad nacional» de Cataluña y reclamaban que sean «escuchadas las legítimas aspiraciones del pueblo catalán».

Ahora, a prácticamente una semana del 1 de octubre -fecha elegida por los independentistas para el referéndum ilegal-, estos 300 curas y diáconos secesionistas de las diócesis catalanas y de congregaciones religiosas han irrumpido con un comunicado en el que apuntan contra el Estado, al que culpan de negarse a «pactar las condiciones» del referéndum convocado por la Generalitat.

En el manifiesto, estos sacerdotes independentistas dicen que hacen este llamamiento a la rebelión contra el Estado de Derecho «empujados por el amor sincero al pueblo que queremos servir». En un público desafío al Tribunal Constitucional, estos sacerdotes proclaman públicamente que «consideramos legítima y necesaria la realización de este referéndum». Así lo dicen en ese comunicado coral que han firmado y que, en su redacción, es una indisimulada proclama de promoción de la consulta ilegal.

«Invitamos a los católicos y a todos los ciudadanos de Cataluña a reflexionar sobre la importancia de los actuales acontecimientos y votar en conciencia en ejercicio del derecho fundamental que tiene cualquier persona a expresar libremente sus posiciones», remarcan en su comunicado. Y justifican su llamamiento afirmando que «nos hemos sentido moralmente obligados a hacer oír nuestra voz en esta hora decisiva para el futuro inmediato de Cataluña y España».

Los 282 sacerdotes que han rubricado este manifiesto -junto a 21 diáconos- representan en torno al 20% de los curas que ejercen en Cataluña, donde la cuestión independentista genera también tensiones en el seno de sus diócesis e incomoda a algunos de sus prelados. Entre los más activos con la «autodeterminación» figura el obispo de Solsona, Xavier Novell. Hace años que este prelado defiende la celebración de un referéndum secesionista, y en este tiempo ha lanzado proclamas en ese sentido. Sostiene que «el derecho de las naciones es superior al bien moral de la unidad del Estado». Y considra que Cataluña es una nación legitimada a ejercer «su derecho» de autodeterminación.

En la lista de firmas que acompaña al comunicado emitido ahora por esos 300 sacerdotes y diáconos independentistas aparecen, con nombres y apellidos, curas y diáconos de las nueve provincias eclesiásticas catalanas -ocho obispados y dos arzobispados, Barcelona y Tarragona-. Además, también aparecen curas de congregaciones religiosas, como los jesuitas, claretianos, franciscanos, salesianos, escolapios y monjes de la Abadía de Montserrat.

También los abades de Montserrat y Poblet

Precisamente el abad de Montserrat, Josep María Soler, ha emitido también un comunicado conjunto con su homólogo del Monasterio de Poblet, Octavi Vilà, en el que a la vez que piden «prudencia» a los políticos y les exortan a «buscar y llevar a la práctica vías de solución».

Con medida ambigüedad, el comunicado de estos abades deslizan afirmaciones en pro de un referéndum. Así, pese al ordenamiento jurídico y a lo dispuesto por el Tribunal Constitucional, los abades de Montserrat y de Poblet dicen en su comunicado que «el derecho a la participación en la vida política y social tiene que ser garantizado, en un estado democrático, por aquellos a los cuales corresponde la responsabilidad de gobierno, que tienen la obligación de interpretar el bien común de su país escuchando la voz de la mayoría y respetando al mismo tiempo la de los que se encuentran en minoría».