Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior - EFE | Vídeo: Escuche las declaraciones del ministro del Interior ABCMultimedia

Marlaska anuncia que intentará retirar las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla

El ministro del Interior pedirá un informe para hacer efectiva una de sus «principales voluntades»

MadridActualizado:

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves que tiene intención de retirar las concertinas de las vallas situadas en las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla con Marruecos y piensa pedir para ello un «informe complementario». «Haré todo para que las concertinas puedan ser retiradas», ha señalado.

En una entrevista en Onda Cero, Grande-Marlaska ha asegurado que esa es una de sus «principales voluntades». «Si estamos hablando de solidaridad, de respeto a las personas, controlando los flujos migratorios, ayudando en origen colaborando con las autoridades de esos países, pero si esas personas ya están al lado de la valla, vamos a mirarlo, creo que es algo razonable», ha señalado.

«No es aceptable» ver a personas saltando la verja, ha dicho el ministro, y el estudio de su retirada será una de sus primeras decisiones. Asimismo, ha señalado que el tratamiento a los inmigrantes del Aquarius que están siendo trasladados a España será el mismo que el que se da a los que llegan por pateras a nuestro país.

Las concertinas, instaladas por primera vez con el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en octubre de 2005, aunque un año después serían retiradas para evitar lesiones a los inmigrantes, son unas púas, o cuchillas, instaladas en la parte superior de la valla fronteriza con Marruecos en los puntos más sensibles, donde se registran más intentos de entrada a España.

En 2013 el Gobierno de Mariano Rajoy decidió colocar más concertinas en las vallas fronterizas, que no sólo coronarían el perímetro sino que podrían encontrarse también a pie de alambrada y en el intervallado.

La instalación de esta medida disuasoria durante el mandato de Mariano Rajoy provocó una fuerte polémica, tanto que el entonces fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, llegó a abrir una investigación por la recolocación de las concertinas. «He dado instrucciones para abrir una investigación porque no es un proceder ajustado a Derecho o por cuestiones de estricta humanidad», justificó. Soledad Becerril, por entonces defensora del Pueblo, opinó que las concertias eran «una barbaridad» que podían llegar a «producir algún desgraciadísimo accidente».

Toda la oposición, con el PSOE a la cabeza, criticó esta medida y se llevaron a cabo iniciativas ante el Parlamento Europeo para instar a la retirada. En 2014, el ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a retirarlas en caso de que llegase a La Moncloa.