Ciudadela incia de Machu Picchu
Ciudadela incia de Machu Picchu - AP Photo/Karel Navarro

Machu Picchu también decide limitar el acceso a los turistas

El 1 de enero entró en vigor un nuevo sistema de entradas que exige optar por una hora concreta para el acceso y limita el tiempo de permanencia

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El pasado 1 de enero entró en vigor un nuevo reglamente para la Conservación del Machu Picchu, que incluye cambios sustanciales en los horarios de ingreso a la ciudadela inca. El nuevo sistema requerirá que los viajeros opten por una hora específica (cada hora, de 6.00 de la mañana a 2 de la tarde). Esas entradas expiran cuando pasa una hora: quien lo haya comprado para las diez, por ejemplo, deberá entrar al sitio antes de las once).

Según explicaron desde la Dirección de Cultura del Cusco, estas modificaciones tienen la finalidad de reducir los tiempos de espera y el agobio de las multitudes. El jefe del Parque Arqueológico, Fernando Astete, explicó a los medios de comunicación peruanos que los nuevos horarios permitirán ordenar el ingreso de turistas y conservar la monumentalidad de la maravilla mundial.

Este es el último de los cambios que el gobierno peruano ha estado implementando lentamente para frenar el aumento descontrolado del turismo. Desde julio de 2017, los visitantes ya tenían que ingresar a Machu Picchu con una guía oficial.

Los tiempos máximos de permanencia en el Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu se limitaron ya entonces a cuatro horas o menos, aunque había un pequeño truco: se podía estar todo el día comprando entradas para los dos turnos habilitados, mañana y tarde.

Ahora llega esta programación por horas, lo que dificulta aún más el margen de maniobra de los turistas. «Es fundamental. Debemos buscar el orden. Así mejoraremos la experiencia del turista y conservaremos nuestro principal monumento histórico», ha dicho Rogers Valencia, ministro de Comercio Exterior y Turismo.

Con una extensión de 37.302 hectáreas, es una de las áreas con mayor biodiversidad del Perú y alberga más de 60 monumentos arqueológicos articulados mediante una compleja red de caminos incas.