María Die Trill, psicooncóloga, en el despacho donde pasa consulta
María Die Trill, psicooncóloga, en el despacho donde pasa consulta - ERNESTO AGUDO
Día Mundial del Cáncer de Mama

María Die Trill: «El cáncer provoca un caos interno en la mujer que hace que cambien sus prioridades»

Esta psicooncóloga lleva años tratando a pacientes que han sufrido la enfermedad. Conoce bien «la angustia y los miedos que toda paciente con cáncer de mama siente»

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La psicooncología es una de las partes fundamentales en el tratamiento del cáncer de mama. Cuando a una mujer le detectan la enfermedad, necesita que alguien que entienda por lo que está pasando la escuche y le ayude a gestionar todo lo que siente, que suele ser incredulidad, incertidumbre y, sobre todo, mucho miedo. Así lo explica María Die Trill, presidenta de la Sociedad Internacional de Psicooncología, que define el proceso en el que se entra una vez se ha diagnosticado el cáncer de mama como «una montaña rusa»: «Hay veces en las que se va a estar en lo más alto, y otras en las que se va a estar en lo más bajo. Generalmente cuando hay síntomas físicos va a haber un bajón anímico y más tristeza, ansiedad y temor; y cuando estos síntomas físicos remiten se estará mucho más fuerte y esperanzada».

Los peores momentos, cuenta esta especialista, suelen darse tras el diagnóstico, en el inicio del tratamiento, y también, aunque no lo parezca, al final del mismo, pues la mujer pasa a un estado de inseguridad, ya que hasta el momento el seguimiento médico ha sido prácticamente continuo. «Pero uno de los momentos más duros es sin duda el de la recaída, sobre todo después de haber estado un tiempo libre de enfermedad», relata.

La muerte es una de las primeras ideas que pasa por la cabeza de las mujeres que tienen cáncer de mama, asegura esta doctora. «Las preocupaciones cambian completamente, pero es algo que tiene que ocurrir, porque el tratamiento oncológico es duro y largo», explica. Así, la prioridad desde el momento en el que se le comunica la enfermedad es únicamente la de ponerse bien. Y este es uno de los motivos por los que Die Trill considera que el cáncer es «una enfermedad familiar», ya que afecta a todos los miembros del hogar: «Si ella no está bien, no se puede preocupar por sus hijos, pareja o amigos... Influye en todo el entorno».

Una «carga innecesaria»

Precisamente este es uno de los puntos en los que más hincapié hace la psicooncología, pues Die Trill trabaja mucho las sesiones de grupos para incidir en la comunicación en el cáncer de mama. Contarlo o no, dice, depende de cada mujer, «aunque está documentado que las familias en las que la situación se habla abiertamente se adaptan mejor a todo el proceso y ayudan más a la paciente», asegura. La confianza es clave para ello, así como el apoyo que reciba por parte del entorno, pero lo que esta experta considera que no debe hacer ninguna mujer con cáncer de mama es mantenerlo en secreto. «Es una carga innecesaria», afirma.

Por su experiencia, la doctora Die Trill considera que, aunque la actitud no influye en la progresión del cáncer —uno de los mitos más extendidos sobre la enfermedad— sí influye en la adaptación a todo el tratamiento. Así, una mujer que tiene en mente que debe estar animada para llegar a curarse tendrá más esperanzas y más energía para someterse a todo el proceso.

La psicooncología debería estar presente, a su juicio, incluso en los casos en los que las mujeres tienen una respuesta positiva al tratamiento y tras mucho tiempo, reciben la noticia de que están curadas, ya que durante la enfermedad las prioridades vitales suelen cambiar. «Se produce un caos interno porque la mujer se plantea cosas que nunca antes se había planteado. Cambian sus prioridades, su sistema de valores», explica. Y por tanto, ese apoyo que ha recibido en el proceso sigue para ayudarla a aprender a vivir de una forma distinta que le resulte «válida y valiosa», concluye.