David De Gea, en un entreno con la selección
David De Gea, en un entreno con la selección - reuters
Real Madrid

De Gea, la decisión más importante de su vida

Tras su frustrado fichaje por el Real Madrid, el guardameta tiene por delante una disyuntiva que marcará su carrera

rubén cañizares
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La carrera de David de Gea tiene en las próximas semanas una disyuntiva que puede marcar su carrera futbolística. Con solo 24 años, el heredero de Casillas en la selección nacional tiene que meditar muy seriamente qué quiere hacer en el futuro: renovar y continuar su carrera en el Manchester United, club que le ha ninguneado en los últimos dos meses y y cuyo jefe en el campo es más un ogro que un entrenador; o seguir apostando por el Real Madrid y llegar libre a la entidad blanca el próximo verano. El dilema es gigante. Sobre todo, teniendo en cuenta que la Eurocopa de 2016 puede ser también un punto de inflexión en el currículo de David.

Ya han pasado 72 horas desde que De Gea perdiera el tren más importante de su vida. El guardameta español era portero del Real Madrid a las 23.59 horas del pasado lunes, pero un minuto después, su billete hacia el cielo había quedado anulado. La desazón del portero fue tremendo: «Está muy desilusionado», comentó su entorno a ABC horas después del fichaje «interruptus». De Gea tenía un acuerdo con el club blanco desde primeros de 2015: seis temporadas a razón de cinco millones de euros netos por cada una de ellas. El United le ofrecía ocho, pero no era cuestión de dinero. Su único deseo era jugar en el Real Madrid. La pregunta del millón a día de hoy es sigue siendo así. Y la respuesta no la sabe ni el propio portero.

Mendes aprieta

De Gea necesita tiempo y así se lo ha hecho saber a su agente, pero Jorge Mendes le apremia para que cambie el chip y firme un nuevo contrato con el United. Donde dije digo, digo Diego. El representante más poderoso del planeta cree que no es momento para sentimentalismos. Y le recuerda el caso de Valdés, compañero de fatigas de De Gea en la grada de Old Trafford durante todo el verano. El Mónaco dejó tirado al exguardameta azulgrana por aquella maldita lesión de rodilla en el momento más inoportuno: a tres meses de expirar su contrato con el Barça y con un acuerdo verbal con los franceses. Desde entonces, Víctor ha pasado de ser uno de los mejores porteros del mundo a convertirse un juguete roto de Van Gaal.

De Gea sabe que renovar por el United es decir definitivamente adiós al Real Madrid. El club blanco no tiene intención alguna de negociar con el Manchester su traspaso. Las relaciones entre ambas entidades han quedado muy tocadas tras el esperpento del pasado lunes y David solo vendrá al Bernabéu el próximo verano si llega libre. Ahora bien, ¿será capaz De Gea de aguantar un año en Manchester sin renovar? ¿Le chantajeará Van Gaal y el club a hacerlo si quiere jugar y, por lo tanto, tener opciones de ir a la Eurocopa? Y aunque no sea coaccionado y regrese a la titularidad sin ser obligado a ampliar contrato, ¿se atreverá a jugar sabiendo que una grave lesión le puede arruinar su futuro? Muchas preguntas y, de momento, ninguna respuesta. Sí, De Gea está ante la decisión más importante de su vida deportiva.