El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, durante la rueda de prensa ofrecida hoy sobre las filtraciones - reuters
DOCUMENTOS SECRETOS SOBRE LA GUERRA DE aFGANISTÁN

La Casa Blanca dice que la filtración puede ser una amenaza física para sus tropas

Obama conocía hace días la filtración de los 91.000 documentos sobre la guerra de Afganistán

MADRID Actualizado:

Los documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, filtrados por WikiLeaks, enfrentan las posiciones de los países implicados en un conflicto que perdura desde hace nueve años. Las reacciones y comunicados de Estados Unidos, Reino Unido, Afganistán y Pakistán no se han hecho esperar.

En Washington ha comparecido el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, quién ha advertido que los 91.000 registros militares tienen el potencial de amenazar físicamente a las tropas de Estados Unidos y sus aliados en Afganistán, según informó AP. Gibbs ha revelado además que el presidente estadounidense, Barack Obama, fue alertado de la filtración la semana pasada, después de que funcionarios de su gobierno se reunieran con organizaciones informativas que tuvieron acceso a los documentos.

Una preocupación que comparte el Reino Unido, cuya secretaria de Estado de Seguridad y ex presidenta del Comité Conjunto de Inteligencia, Pauline Neville-Jones, describió el asunto como algo «realmente serio», y subrayó que todos los gobiernos tienen que ser «extremadamente conscientes de la vulnerabilidad de sus sistemas». «No sabemos cómo han conseguido ese material. Puede ser una combinación de filtración de documentos, pero uno también sospecha con fuerza que han entrado en los sistemas», afirmó Neville-Jones en declaraciones a la BBC.

Pakistán, bajo sospecha

Por su parte, el Gobierno afgano ha puesto bajo el punto de mira a Pakistán al afirmar que los documentos verifican que la guerra en su país no acabará hasta que los talibanes dejen de disponer de santuarios en los países vecinos para organizar sus ataques. «Nuestros esfuerzos contra el terrorismo no obtendrán resultados productivos mientras sus santuarios y fuentes se mantengan intactas», esgrimió un portavoz oficial del presidente afgano, Hamid Karzai.

Mientras Pakistán ha calificado los informes como «fuera de lugar, sesgados y contrarios a la posición objetiva sobre el terreno». Pero son muchos los analistas que piensan que los paquistaníes no quieren perder los lazos con los líderes talibanes en previsión a posibles alianzas cuando las fuerzas internacionales abandonen Afganistán. «El pueblo de Pakistán y sus fuerzas de seguridad, incluyendo al ISI [iniciales del servicio de inteligencia paquistaní], han rendido enormes sacrificios contra las milicias y el terrorismo», se defiende Islamabad. A lo que el embajador paquistaní en Estados Unidos añade: «Nuestra contribución ha sido reconocida por la comunidad internacional, y en particular por Estados Unidos», según AP.