Yulia Skripal, la hija del exespía envenenado
Yulia Skripal, la hija del exespía envenenado - AFP

Yulia Skripal: «Tenemos suerte de estar vivos. Nuestra recuperación está siendo lenta y dolorosa»

El Gobierno de Theresa May sostiene que los Skripal fueron envenenados con Novichok, un agente de fabricación soviética

LONDRESActualizado:

Yulia Skripal, la hija del ex espía ruso Sergei Skripal, que fue envenenada junto a su padre el pasado 4 de marzo en la localidad británica de Salisbury en los que las autoridades de Reino Unido han calificado de un intento de asesinato por parte de Rusia, ha asegurado que quiere volver a su país natal aunque sea «a largo plazo». «A largo plazo, me gustaría volver a mi país», ha dicho Skripal en una entrevista concedida a Reuters en un lugar secreto de Londres, ya que todavía está bajo la protección de las autoridades británicas, que temen que tanto ella como su padre puedan ser víctimas de un nuevo ataque.

En el futuro inmediato solo se plantea recuperarse de «los devastadores cambios, físicos y emocionales», que ha sufrido para a su vez ayudad a su padre hasta su plena recuperación. «Tenemos suerte de estar vivos», ha admitido, si bien ha subrayado que el proceso está siendo «lento y doloroso». «Mi vida ha quedado patas arriba», ha explicado. Aterrizó en Londres el 3 de marzo para hacer una visita rutinaria a su padre, que vive en Salisbury, y un día después fueron envenenados. Estuvo en coma 20 días. «Me desperté con las noticias de lo que había pasado», ha recordado.

El Gobierno de Theresa May sostiene que los Skripal fueron envenenados con Novichok, un agente de fabricación soviética que no se usaba en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Rusia, por su parte, ha negado cualquier implicación en el ataque y ha denunciado un montaje en su contra. El embajador ruso en Londres, Alexander Yakovenko, ha reclamado varias veces ver a Yulia, pero sin éxito. «Agradezco la oferta de ayuda de la Embajada rusa pero en este momento no necesito sus servicios», ha contestado, remachando: «No quiero que nadie hable por mi o por mi padre».

El incidente Skripal ha provocado una crisis diplomática entre Reino Unido y Rusia. Downing Street ordenó expulsar a los diplomáticos rusos de suelo británico y numerosos países de todo el mundo siguieron sus pasos, a lo que el Kremlin dio idéntica respuesta.

Skripal, que se recupera en otro lugar secreto desde el 18 de mayo, era un espía ruso al que la Inteligencia británica reclutó en España para hacerse con los secretos del Kremlin. Fue detenido y condenado en Rusia pero finalmente fue liberado en un canje de espías con Estados Unidos. Desde entonces vivía en Reino Unido.