El exviceministro de Desarrollo Eléctrico de Hugo Chavez, Nervis Villalobos
El exviceministro de Desarrollo Eléctrico de Hugo Chavez, Nervis Villalobos

Venezuela archiva una acusación falsa de blanqueo contra el exviceministro Nervis Villalobos

El Tribunal Supremo tomó esta decisión el pasado 9 de diciembre, tras desistir la propia Fiscalía de seguir recurriendo (era la segunda vez que lo hacía) la nulidad de la prisión preventiva que dictó en su contra en abril de 2015

MADRIDActualizado:

El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ha dado por cerrado definitivamente un caso impulsado por la Fiscalía de Caracas contra el exviceministro de Desarrollo Eléctrico de Hugo Chavez, Nervis Villalobos, a raíz de una imputación falsa publicada en España hace un año y medio. El Alto Tribunal tomó esta decisión el pasado 9 de diciembre, tras desistir la propia Fiscalía de seguir recurriendo (era la segunda vez que lo hacía) la nulidad de la prisión preventiva que dictó contra Villalobos en abril de 2015, un mes después de que el diario El Mundo le vinculara con un delito de blanqueo de capitales.

El primer portazo a la decisión del Ministerio Público de detener y encarcelar a Nervis Villalobos y Javier Alvarado vino de la mano del Juzgado de Primera Instancia número 37 de Caracas, que el 27 de noviembre del pasado año decretó la «nulidad absoluta» de la orden de privación de libertad que dos fiscales habían dictado en abril de ese mismo año basándose en unas informaciones que hace apenas unas semanas se reconocerían erróneas por parte del medio que las publicó. Ante esa decisión, los fiscales recurrieron a la Corte de Apelaciones de la capital, que ratificó la decisión del juez. La Fiscalía optó entonces por interponer un recurso de amparo constitucional ante el Tribunal Supremo del país agotando así todas las vías posibles. Lo hizo el 2 de agosto de este año. Tres días después la propia Fiscalía desistía de ese amparo, lo que se puede hacer siempre y cuando el ejercicio de la acción penal no afecte al orden público, como era el caso.

El calvario judicial de Nervis Villalobos y Javier Alvarado comenzó en marzo de 2015, cuando El Mundo publicó varias informaciones, tanto en su edición de papel como digital, en la que relacionaba a «jerarcas del chavismo», entre los que citaban a Villalobos y Alvarado, con el supuesto blanqueo de capitales producidos en Banco Madrid. Hablaban incluso de una investigación en marcha por parte del Sepblanc. Las noticias se repitieron en abril de 2016.

Ante estas imputaciones, el que fuera presidente de Electricidad de Caracas, Alvarado, interpuso demanda de conciliación «en defensa de su derecho al honor y prestigio profesional», un escrito que recayó en el Juzgado de Primera Instancia número 83 de Madrid. En él, Alvarado requería a Unidad Editorial, a su Consejo de Administración y a los redactores que firmaban las informaciones, que se avinieran a reconocer los «errores e inexactitudes» que le afectaban y que estuvieron a punto de costarle su arresto e ingreso en prisión. En ese acto de conciliación, que tuvo lugar el 28 de septiembre, El Mundo reconoció de forma explícita que «no existe constancia de que la Fiscalía española ni ningún otro medio judicial esté acusando a a Alvarado o a Nervis Villalobos de delito alguno relacionado con el blanqueo de capitales y cualesquiera otros, ya que de cualquier investigación rutinaria que pudiera haber llevado a cabo el Sepblanc sobre el Banco de Madrid o sobre sus clientes a día de hoy no ha derivado en imputación alguna contra ambos ciudadanos venezolanos, de la que la editora tenga constancia».

Era otra persona

Junto con este acuerdo, Unidad Editorial se comprometía a desindexar la información «Jerarcas del chavismo investigados por blanqueo en el Banco Madrid» y a suprimir de la información «Los seis jerarcas implicados» todo aquello que resultaba erróneo. En paralelo, la editora mandaba una carta a World Check Data, sita en el Reino Unido, en la que instaban a la agencia a que cancelaran las noticias relativas a este asunto (y difundidas ya a otros medios y entidades financieras). En esa misiva, la editora no solo reconocía que no le constaba que Alvarado y Nervis Villalobos estuviera siendo investigado por la Fiscalía española ni el Sepblanc, sino que habían constatado otro error en una información referida a ciertos delitos supuestamente cometidos por Javier Alvarado como alcalde de la ciudad de Lunahuaná, en Perú, «cuando la realidad es que él nunca ha detentado dicho cargo, ni por supuesto ha tenido la ciudadanía peruana, sino que ese cargo lo ocupó un ciudadano peruano con un nombre parecido».