Donald Trump, este jueves en la escalinata del Air Force One
Donald Trump, este jueves en la escalinata del Air Force One - Afp

Trump plantea liquidar a Daesh en seis meses y salir de Siria

Los altos mandos militares estudian ya un posible plan de retirada de tropas

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Donald Trump ha activado la cuenta atrás para que los 2.000 soldados que tiene desplegados Estados Unidos en Siria regresen a casa. A su reciente anuncio público ha añadido una petición expresa a la cúpula militar para consolidar el fin de la guerra contra Daesh en seis meses, condición previa para la salida de las tropas.

Los altos mandos estudian ya un posible plan para hacer efectiva la salida, aunque se trata de una operación que choca con problemas en múltiples frentes. El principal, la situación en que quedarían los miles de yihadistas capturados y repartidos por varios campos de prisioneros, custodiados en su mayoría por tropas kurdas, pero con la decisiva colaboración de efectivos estadounidenses.

Trump está pisando el acelerador. En su intento de congraciarse con su núcleo duro de electores, el presidente aplica a marchas forzadas el manual nacionalista con el que venció la elección presidencial. Tras la guerra comercial abierta con China y la ofensiva antiinmigración para impulsar su proyecto de muro con México, entre otras medidas para asegurar las fronteras, Trump intenta llevar ahora su «América Primero» al terreno militar. Después de aceptar a regañadientes la continuidad de las tropas en Afganistán, el presidente outsider se ha fijado en Siria, donde pretende combinar la prometida derrota de Daesh con una posterior salida de efectivos.

Pese a su orden contundente, los asesores militares ya le han advertido de las consecuencias tácticas y geoestratégicas de la decisión. Una adecuada gestión de los prisioneros de Daesh tras el fin de la guerra combatiría el riesgo de su reaparición de nuevos focos. Además, la necesidad de contener al enemigo iraní, una de las principales razones de fondo por la que Washington libra la batalla, aconseja mantener tropas desplegadas.

Detención de yihadistas

La impaciencia de Trump topa además con una guerra todavía abierta. Además de los últimos rescoldos de fuego contra el enemigo, las propias tropas estadounidenses han tenido que implicarse más últimamente sobre el terreno en la detención de miembros de Daesh y de sus familiares, que luego son agrupados en los campos de prisioneros.

Una actividad para la que el ejército estadounidense ha destinado un millón de dólares, según « The New York Times». Según reconocen fuentes del departamento de Defensa norteamericano y de los altos mandos militares kurdos, entre los detenidos se incluyen al menos cuatrocientos yihadistas procedentes de decenas de países de todo el mundo, que se encuentran acompañados de sus familiares. Algo que añade dificultad a la gestión de la posguerra. Entre las actividades de los soldados estadounidenses, se encuentran la de levantar defensas, asegurar barreras y reconstruir escuelas y edificios que fueron utilizados como cárceles por los terroristas de Daesh.