La Audiencia Territorial de Múnich ha condenado a cadena perpetua a Beate Zschäpe, única superviviente de Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), la célula terrorista neonazi que asesinó en Alemania a nueve inmigrantes (ocho turcos y un griego) y a una agente de policía entre 2000 y 2007
La Audiencia Territorial de Múnich ha condenado a cadena perpetua a Beate Zschäpe, única superviviente de Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), la célula terrorista neonazi que asesinó en Alemania a nueve inmigrantes (ocho turcos y un griego) y a una agente de policía entre 2000 y 2007 - EFE

Terrorismo neonazi en Alemania: la amenaza que avanza

La Oficina para la Protección de la Constitución alerta de que se han quintuplicado los ataques contra refugiados

BerlínActualizado:

Esta semana, la única superviviente de la banda terrorista neonazi alemana Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU, por sus siglas en alemán), Beate Zschäpe, cuyo grupo asesinó a ocho inmigrantes turcos, un griego y a una agente de policía entre 2000 y 2007, ha sido condenada a cadena perpetua en un macro proceso que ha dejado un sabor agridulce entre las víctimas.

Tras esta sentencia de la Audiencia Territorial de Múnich quedan atrás cinco años de proceso judicial, 540 testigos, 58 abogados representando a 91 demandantes, 440 sesiones y un informe de quinientas páginas. Dejó además al descubierto graves errores por parte de la Policía y los servicios de inteligencia alemanes, que no tuvieron la mínima sospecha de terrorismo neonazi dirigiendo sus pesquisas hacia el entorno de las víctimas, indicando en un principio que eran ajustes de cuentas entre mafias extranjeras. La propia canciller Angela Merkel pidió perdón por estos errores.

La NSU cabe perfectamente en la categoría de terrorismo neonazi o en la de terrorismo de extrema derecha en general, entendiendo terrorismo como una forma de violencia que usa el terror para coaccionar sociedades en la promoción de sus objetivos. En Alemania, además de la NSU, pueden incluirse en este grupo al movimiento Pegida y al partido Ofensiva Nacional (prohibido en 1992), pero también partidos en activo: el NPD (Partido Nacionaldemócrata de Alemania) y el AfD (Alternativa para Alemania). En Alemania la ultraderecha y el terrorismo neonazi están íntimamente conectados. Según el periódico semanal «Die Zeit», al menos 27 asesores de AfD en el Bundestag -Cámara baja alemana- presentan claros vínculos con la ultraderecha más radical como el NPD o Heimattreue. Ambos grupos aseguran que el Holocausto es una fantasía que nunca sucedió. Según cercanos al partido, el AfD sería, en parte, el brazo político de estas bandas terroristas.

Respondiendo a una consulta parlamentaria, el Ministerio del Interior ha señalado que en 2016 se emitieron unas 600 órdenes de arresto contra neonazis de las que 92 de ellas incurrieron en delitos de motivación política. Por su parte, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV, por su siglas en alemán) habla de «exorbitante incremento en la violencia de extrema derecha» que han quintuplicado los ataques perpetrados contra centros de acogida de refugiados. Se calcula que los simpatizantes o afiliados a grupos de terrorismo neonazi son unas 23.000 personas en Alemania.

Cada vez más activos en redes sociales, publican mensajes negacionistas, xenófobos, racistas y muchas veces explícitamente violentos. Todavía colea en la opinión pública la llamada de Frauke Petry (ex AfD) a disparar, como último recurso, contra refugiados desarmados; algo «también válido para mujeres y niños», según agregó Alice Weidel (AfD).

Prohibida la propaganda

La legislación alemana prohíbe toda reproducción de propaganda pro-nazi aunque actúa con tacto al prohibir las agrupaciones ya que podrían expandirse en la clandestinidad. Entre los grupos prohibidos por el Ministerio de Interior -hoy en manos de Horst Seehofer, jefe de los socialcristianos bávaros (CSU) que en su discurso replica algunas ideas del AfD para no perder la mayoría absoluta de su partido en Baviera- están, entre otros, el Movimiento Socialista Popular de Alemania/Partido del Trabajo prohibido en 1982; el Frente de Acción de los Nacionalsocialistas y Activistas Nacionales en 1983; Alternativa Alemana, Ofensiva Nacional y el Frente Nacionalista, todas ellas en 1992; el Partido de los Trabajadores Libres Alemanes en 1995, etc. Uno de los últimos grupos en ser prohibido fue Heimattreue en 2009, al que -por aquel entonces ministro de Interior- Wolfgang Schäuble acusó de «enseñar a los niños que el racismo contra los inmigrantes y el antisemitismo son aceptables».

Con la cadena perpetua contra Zschäpe -a la que describen como «una persona fríamente calculadora» con un profundo desprecio por la vida de los demás- la justicia alemana cierra el juicio de uno de los hechos más mortíferos desde la II Guerra Mundial. «Soy una persona compasiva y he podido ver y sentir la angustia y la desesperación de los familiares (...) Me disculpo por el sufrimiento que causé», se excusó la terrorista -de 43 años y nacida en la RDA- en su alegato final, en el que también defendió su inocencia. Zschäpe conoció a los 17 años al ultraderechista Uwe Mundlos y se fue adentrando en el mundo neonazi; posteriormente, junto a Mundlos y al mejor amigo de éste creó la NSU. Y aunque la conocida como «novia neonazi» no asesinó directamente a las víctimas, sí las eligió y las vigiló, además de alquilar el garaje en el que la banda fabricaba sus bombas.