Momento de la rueda de prensa que han dado altos cargos del Ministerio de Defensa ruso
Momento de la rueda de prensa que han dado altos cargos del Ministerio de Defensa ruso - AFP

Rusia implica a Erdogan y su familia en la compra de petróleo de ISIS

Altos cargos del Ministerio de Defensa de Rusia estiman que Turquía es el «princial comprador» del petróleo producido en zonas controladas por el Estado Islámico, con el que se embolsarían los terroristas hasta 2000 millones de dólares

EP
MadridActualizado:

Altos cargos del Ministerio de Defensa ruso han acusado este miércoles a Turquía de ser «el principal comprador» del petróleo que el grupo terrorista Estado Islámico está extrayendo en Irak y Siria y ha denunciado que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, estaría implicado en este negocio.

El viceministro ruso de Defensa, Anatoli Antonovo, ha declarado en un encuentro con la prensa que « el principal comprador del petróleo robado (por Estado Islámico) de los dueños legales en Siria e Irak es Turquía». De acuerdo con los datos obtenidos por Rusia, según Antonov, «la alta jefatura del país, el presidente Erdogan y su familia están involucrados en este negocio criminal».

Según el viceministro, citado por la agencia rusa Sputnik, «los beneficios de las ventas del petróleo son una de las principales fuentes para los terroristas en Siria, que ganan anualmente unos 2.000 millones de dólares».

Rutas de transporte

Por su parte, el jefe de la Dirección General de Operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Sergei Rudskoi, ha indicado que Rusia ha «localizado tres rutas principales de transporte de petróleo a Turquía desde territorios controlados por el Estado Islámico en Siria e Irak».

Asimismo, el jefe del Centro Nacional de Defensa ruso, el teniente general Mijail Mizintsev, ha revelado que «solo durante la semana pasada hasta 2.000 terroristas, más de 120 toneladas de municiones y unos 250 vehículos de diferentes tipos fueron trasladados desde Turquía hacia las filas del Estado Islámico y del Frente al Nusra», la filial de Al Qaeda en Siria.

Mizintsev ha sostenido que «según nuestros datos de reconocimiento, Turquía lleva a cabo actividades de este tipo desde hace mucho tiempo y de una manera regular».

Crisis diplomática

Las relaciones entre Rusia y Turquía atraviesan su peor momento en años después de que cazas turcos derribaran el pasado 24 de noviembre un avión ruso en la frontera de Siria que, según Ankara, había entrado en su espacio aéreo. Moscú asegura que el avión nunca salió del espacio aéreo sirio.

Como represalia a este hecho, Rusia ha adoptado todo un paquete de medidas de represalia que afectan principalmente a las importaciones de productos agrícolas de Turquía. El presidente ruso, Vladimir Putin, denunció que el derribo había sido «una puñalada por la espalda» por parte de «cómplices» de los terroristas, en referencia a Ankara.