La isla de Spratley en el Mar del Sur de China
La isla de Spratley en el Mar del Sur de China - REUTERS

Pekín militariza las islas disputadas del Mar del Sur de China

Imágenes por satélite muestran baterías defensivas y torres de radar camufladas en arrecifes del archipiélago Spratly, que reclaman otros países vecinos

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

Mientras la disputa de varios archipiélagos del Mar del Sur de China sigue envenenando las relaciones entre los países de Asia, el autoritario régimen de Pekín continúa blindando las islas y arrecifes que ya controla. Según informa la agencia Reuters, así lo demuestran las imágenes por satélite tomadas por un «think tank» estadounidense, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, que desde el verano viene detectando la construcción de fortificaciones defensivas en arrecifes de las Islas Spratly, donde Pekín también ha asfaltado pistas de aterrizaje militares.

En concreto, dichas imágenes muestran lo que parecen ser baterías antiaéreas y sistemas defensivos contra misiles en los arrecifes de Hughes y Gaven, así como torres de radar camufladas en el de Fiery Cross. A tenor del informe elaborado por este centro, dichas instalaciones servirían como apoyo a una línea defensiva que completaría el futuro despliegue de lanzaderas HQ-9 de misiles tierra-aire como las ya instaladas en las islas de Woody y Paracelso, que se ubican más al norte en el Mar del Sur de China y en teoría pueden alcanzar cualquier avión que vuele en un rango de 200 kilómetros. «Entre otras cosas, serían la última línea de defensa contra misiles de crucero lanzados por Estados Unidos u otros contra sus pronto operativas bases aéreas», advierte el departamento responsable del hallazgo, denominado Iniciativa para la Transparencia Marítima de Asia.

Aunque Pekín asegura que su colonización del Mar del Sur de China tiene fines civiles, ve perfectamente «legítimo y normal» su protección militar. «Las Islas de Nansha (nombre en mandarín para referirse a las Spratly) son un territorio inherente de China», justificó este jueves el portavoz del Ministerio de Exteriores, Geng Shuang. «Si la construcción de instalaciones normales y el despliegue defensivo de nuestras propias islas es considerado militarización, ¿entonces qué es la navegación de flotas en el Mar del Sur de China?», se preguntó en clara alusión a las recientes operaciones de barcos estadounidenses en la zona, en teoría con la misión de garantizar el libre transporte de mercancías por estas aguas densamente transitadas del comercio internacional.

Alarmar a los vecinos

Además de alarmar a países vecinos como Filipinas y Vietnam, que también reclaman partes del Mar del Sur de China, este blindaje de arrecifes avivará la tensión con Estados Unidos, donde su presidente electo, Donald Trump, no está dudando en enfrentarse abiertamente a Pekín incluso antes de tomar posesión de su cargo el próximo 20 de enero.

Los expertos creen que, con dichas instalaciones defensivas, el régimen chino pretende proteger el inminente vuelo por estas disputadas aguas de sus cazas de combate, que seguramente aterrizarán en las pistas ya construidas en otras islas mayores de la zona. Aunque el Tribunal de Arbitraje de La Haya rechazó este año su reclamación sobre el Mar del Sur de China, Pekín insiste en su soberanía sobre estas aguas de vital importancia geoestratégica. Recrudecidas durante la última década, las disputas territoriales en el Mar del Sur de China se han convertido en un foco de tensión constante en Asia. La aspiración de Pekín de controlar prácticamente la totalidad de sus tres millones de kilómetros cuadrados le enfrenta, además de con Filipinas y Vietnam, con Malasia, Taiwán y Brunéi. El interés de todos estos países por dichas aguas no se basa solo en sus supuestos bancos de pesca y yacimientos de petróleo y gas, sino también en su importancia geoestratégica para el transporte marítimo. Cada año, se calcula que por el Mar del Sur pasan unos cinco billones de dólares del comercio mundial, ya que es el lugar de tránsito para todas las mercancías trasladadas por barco en la zona más dinámica del planeta.