Un grupo de soldados, junto al lugar del atentado talibán - REUTERS

Muere un policía español tras un ataque talibán en una casa de huéspedes vecina a la Embajada española

Tiros y más tiros rompieron una noche en la que los blindados del Ejército afgano y de las fuerzas de Estados Unidos, que han tomado parte activa en la operación, acordonaron en pocos minutos la zona para lanzarse a la caza de los yihadistas

La operación continúa abierta. Exteriores confirma que aún se está buscando a cuatro españoles y un afgano

JerusalénActualizado:

La violencia talibán se ha cobrado la vida de un Policía español de la Embajada de Kabul y se ha colado en la agenda de la campaña electoral de Mariano Rajoy. El presidente de Gobierno lidió desde Orihuela (Alicante) con una operación talibán que «no era un ataque contra nosotros», según la primera intervención del dirigente popular en la que aclaró que «ha sido un ataque contra algunas casas de huéspedes que estaban muy próximas a la embajada» y afirmó que solo había un agente de policía herido y el resto de personal de la legación había logrado salir de las instalaciones. A los pocos minutos Rajoy tuvo que rectificar durante el mitin para anunciar que «el ministerio del Interior pone en conocimiento de los españoles que en el ataque del que hemos hablado antes en Kabul un policía ha muerto». Un agente cuyo cuerpo habría permanecido durante al menos dos horas en un aparcamiento cercano sin poder ser rescatado debido a la intensidad de los combates. Al menos otras siete personas resultaron también heridas y fueron evacuadas al vecino hospital de la ONG italiana Emergency.

Al igual que en París el 13 de noviembre, la yihad urbana golpeó el corazón de Kabulcomo tantas veces lo ha hecho en la última década. Según fuentes consultadas en Kabul, hace una semana que la legación española contactó con la inteligencia afgana para fortalecer la seguridad en el recinto debido a informes que tenían sobre el alto riesgo de ataque en la zona. Todo comenzó con una fuerte explosión cerca de la Embajada de España a las seis de la tarde, ya noche cerrada, en la zona de Shirpur, un barrio formado por casas de lujo levantadas por los ‘señores de la guerra’ que se hicieron con estas parcelas en el centro de la capital como recompensa por su apoyo a Estados Unidos en la guerra contra los talibanes de 2001. Tras la explosión, al menos tres yihadistas, armados con subfusiles de asalto y lanzacohetes, según la Policía afgana, entraron en una casa de huéspedes frecuentada por extranjeros y que, según fuentes consultadas en Kabul, «forma parte de las instalaciones que usan los españoles». Rajoy subrayó que el ataque no fue contra la Embajada, pero parece que el objetivo era una casa de huéspedes.

Tiros y más tiros rompieron una noche en la que los blindados del Ejército afgano y de las fuerzas de Estados Unidos, que han tomado parte activa en la operación, acordonaron en pocos minutos la zona para lanzarse a la caza de los yihadistas. Ayoub Salangi, viceministro de Interior, informó de la muerte de dos yihadistas por disparos de francotiradores y aseguró que un tercer agresor resultó herido, pero pese al final de tiroteo las fuerzas de seguridad mantuvieron la operación jaula porque no estaba claro el número exacto de talibanes que formaba el comando.

Shirpur no es una ‘zona verde’ al estilo de la Bagdad, amurallada y protegida por fuertes medidas de seguridad, aquí son las propias milicias de los ‘señores de la guerra’ las que realmente imponen su ley casa por casa, las que velan por la seguridad de las legaciones como la española y organizaciones no gubernamentales que aun residen allí. Estos ‘señores de la guerra’ ocupan ahora ministerios y cargos oficiales en la administración de un país que, tras el final de las operaciones de combate de la OTAN, vuelve a estar a merced de unos talibanes que con su ataques constantes amenazan al poder central y debilitan el proceso negociador abierto con la mediación de Catar.

Kandahar y Kabul

Los golpes en Kabul siempre son los más mediáticos para unos talibanes que esta misma semana asaltaron el aeropuerto de Kandahar con el objetivo de penetrar en la base militar contigua, la más importante al sur del país durante la misión de la OTAN y donde permanece un contingente de 2.000 soldados de Estados Unidos dedicados al entrenamiento de las fuerzas afganas. Después de 20 horas de operación yihadista hubo al menos 45 muertos, según las autoridades afganas. Tras el final de las operaciones ‘Libertad Duradera’ y la de la ‘Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad’, ahora está en marcha la operación ‘Apoyo Resuelto’, en la que 13.000 soldados de la OTAN tienen la misión de entrenar y asesorar a las tropas afganas hasta finales de 2016.

Cuatro españoles perdidos

Militares estadounidenses y afganos, en colaboración con las autoridades españolas, continúan aún asegurando la Embajada española en Kabul para evacuar a cuatro españoles y un afgano que seguían dentro de las instalaciones sin haber sido localizados horas después del atentado.

Otras fuentes han informado que entre las personas que aún no han sido localizadas se encuentra un subinspector de Policía. Estas fuentes han precisado que se ha llamado en varias ocasiones al teléfono móvil del agente y que el aparato da señal, pero que nadie contesta a las llamadas. Se encontraba en un edificio residencial contiguo al lugar de la explosión.

En la noche del viernes, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, explicaba que el complejo de la Embajada española en la capital afgana consta de dos edificios. El primero, en el que había cuatro españoles y dos afganos, ya ha sido «limpiado y evacuado», mientras que el segundo, en el que hay cuatro españoles y un afgano, todavía está en proceso de «limpieza».