Un grupo de personas participan en una manifestación contra el gobierno venezolano este jueves en Caracas
Un grupo de personas participan en una manifestación contra el gobierno venezolano este jueves en Caracas - EFE

Un muerto y decenas de heridos tras una manifestación contra Maduro en Venezuela

La oposición ha convocado una nueva protesta este fin de semana

LUDMILA VINOGRADOFF
CARACASActualizado:

El joven estudiante Jairo Ortiz Bustamante, de 19 años, murió de un disparo en el pecho este jueves en la noche en Carrizales, cerca de Caracas, durante las protestas que ha convocado la oposición mientras el chavismo amenaza con disparar con Klashnikov en su declarada guerra contra la oposición.

La muerte del joven Ortiz fue confirmada por el jefe de prensa de la Policía de Mirada Miguel Mederico, quien señaló que el hecho ocurrió durante una manifestación en Montaña Alta, ubicado en el municipio Carrizal del estado Miranda, gobernada por el opositor Henrique Capriles.

La víctima fue trasladada a una clínica adyacente al sector. Ortiz habría recibido un impacto de bala en el pecho, lo que seguramente va a atizar el fuego de las protestas que ha emprendido la oposición para exigir elecciones.

Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se aproximaron al lugar para reprimir la protesta que se inició la noche de este jueves. Oficialmente no se conoce la causa de su muerte, pero los reportes indican que el disparo provino de los cuerpos de seguridad.

El defensor del Pueblo, Tareck William Saab, anunció que se investigará el asesinato de Ortiz. Previamente había declarado improcedente la destitución de los magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que busca la Asamblea Nacional.

Mañana está prevista una nueva marcha a la Defensoría del Pueblo, en el centro de Caracas, para protestar contra la declaración de Saab y la muerte del joven estudiante.

Disparar con Kalashnikov

El chavismo se ha atrincherado alrededor del Palacio Legislativo en una tarima gigantesca para marcar territorio desde donde los dirigentes del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) azuzan y amenazan a los opositores, declarándoles la guerra abiertamente.

Este viernes el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, estuvo con el ministro de la Comuna, Aristóbulo Istúriz, y el jefe de los (Comités Locales de Administración y Producción, antiguos soviets) Clap, Freddy Bernal, fueron los oradores de la trinchera chavista.

“Toc, toc ¿Quién es? El Sebin (policía política) y la DIM (Dirección de Inteligencia Militar) que los venimos a buscar”, ironizó Cabello sobre la orden de detener al ex policía, Henry López Sisco, y otros dirigentes de oposición, acusados de un supuesto golpe de Estado.

Pero Cabello considera que “esa oposición no tiene coraje, no tiene fuerza, ni bolas (cojones) para dar un golpe. Activan plan violento”. Y, antes los medios, declaró: “esa gente está dispuesta a matar con tal de lograr sus objetivos. Han pedido sangre; que sin sangre no va a haber un cambio en Venezuela. Miren: ni con sangre habrá cambio en Venezuela; el cambio comenzó con el comandante (Hugo) Chávez hace 18 años”.

El Psuv dio ordenes a sus militantes para que se mantenga movilizados, incluso en Semana Santa, “Alerta vigilante; prestos la Milicia Bolivariana para pasar a la alerta combativa cuando la derecha pase la raya y crea que dará un golpe de Estado a Nicolás Maduro. Andan desesperados por la confrontación pero no queremos confrontación; si esa batalla es indispensable que se dé", pidió Cabello, quien aseguró que la oposición no entraría al municipio Libertador, ni a Miraflores, ni siquiera para tomar un café.

Por su lado el ex vicepresidente Aristóbulo Istúriz aseveró que defenderían la revolución “con la sangre en las calles si es necesario” y calificó al secretario de la OEA, Luis Almagro, de enemigo de la Independencia de los pueblos: “No hay ayuda internacional que valga; serán responsables directos de lo que ocurra en las calles. Este peo está prendido y estamos resteados”.

El ex policía Freddy Bernal amenazó al gobernador Henrique Capriles: “Estamos apegados a la Constitución, pero si llegara el momento de que tuviéramos que agarrar un Kaláshnikov para defender la patria, estaríamos dispuestos a hacerlo, así que no se equivoquen. Capriles usted juega a incendiar a Venezuela, busca un muerto, y será responsable ante la justicia por lo que pueda pasar; no venga llorar si un día de estos ocurre una desgracia y termina en un calabozo junto con sus amigos Leopoldo (López) y Julio Borges”.