Un grupo de refugiados llega a Grecia procedente de Turquía
Un grupo de refugiados llega a Grecia procedente de Turquía - AFP
TURQUÍA

Dos millones de sirios, sin derecho a trabajo ni educación

Las ONG denuncian las condiciones en las que viven los refugiados en los campos turcos

JAVIER PÉREZ DE LA CRUZ
Corresponsal en EstambulActualizado:

«El número es simplemente demasiado grande». Abdulrahman Kowara se refiere a la cantidad de niños refugiados en Turquía que no tienen acceso a la educación. «Yo no soy nada optimista con las negociaciones entre Turquía y la Unión Europea. Los políticos siempre hablan y prometen mucho, pero luego los resultados no se ven sobre el terreno», explica a ABC el director ejecutivo de la Comisión por la Educación Siria, una organización que pelea por que los niños sirios tengan acceso a la escuela.

Esta es una de las grandes dificultades que afrontan los refugiados que deciden no continuar con su camino a Europa. A pesar de que Turquía cambió la ley para garantizar el acceso al sistema educativo, la barrera del idioma y los problemas económicos de las familias mantienen a los más pequeños lejos de las aulas turcas.

La ONG Human Rights Watch (HRW) publicaba recientemente un informe que señala que hay más de 400.000 niños en esta situación. Se trata de casi dos terceras partes del total de menores sirios en Turquía. «Fracasar al ofrecer a los niños sirios educación pone toda una generación en riesgo», aseguraba Stephanie Gee, investigadora de HRW.

El Gobierno turco ha mantenido desde el inicio de la guerra siria una política de puertas abiertas. No obstante, diversas organizaciones han documentado y denunciado devoluciones en caliente, e ilegales por tanto, de personas que trataban de huir de Siria. Amnistía Internacional, por ejemplo, sostiene que 80 refugiados, retenidos en un centro de detención de la ciudad turca de Erzurum, fueron finalmente devueltos al otro lado de la frontera. Según la ONG este tipo de actuaciones violan la ley internacional, que prohíbe a países enviar a refugiados de vuelta a zonas en conflicto.

Y aun así, la respuesta de Turquía a la crisis de los refugiados ha sido completamente diferente a la de la Unión Europea. Mientras en Bruselas se debatía un plan para repartir 120.000 refugiados entre los estados miembros, Turquía acoge a más de dos millones de refugiados sirios, según cifras del Gobierno. Esto ha supuesto una inversión total de más de 7.000 millones de euros, de nuevo de acuerdo a datos ofrecidos por Turquía.

Existe una gran variedad entre la forma de vida de los refugiados sirios en Turquía. Cerca de 263.000 viven en 25 campos que el Estado turco mantiene en diez provincias diferentes. Asimismo, existen cuatro campos que son específicos para refugiados cristianos y yazidíes.

El resto de refugiados reside en núcleos urbanos, donde sobreviven con trabajos informales y precarios. Y es que en estos momentos los sirios en Turquía son «invitados», no «refugiados», y se encuentran bajo un régimen de protección temporal que no les da derecho a trabajar. No obstante, ya existen borradores legislativos que, se espera, permitan el acceso de los sirios al mundo laboral.

«Turquía coge el dinero de la Unión Europea y se lo lleva a los campos, por lo que la situación en las ciudades es muy difícil», añade Abdulrahman Kowara, de la Comisión por la Educación Siria.