Policías antidisturbios disparan gases lacrimógenos para intentar dispersar una nueva protesta en Yuen Long, Hong Kong
Policías antidisturbios disparan gases lacrimógenos para intentar dispersar una nueva protesta en Yuen Long, Hong Kong - EFE

Al menos 17 heridos en la nueva batalla campal entre los manifestantes y la Policía de Hong Kong

Durante seis horas, los antidisturbios dispersan con gases lacrimógenos a los miles de jóvenes que habían tomado el distrito de Yuen Long tras una marcha prohibida

ENVIADO ESPECIAL A HONG KONGActualizado:

Por segundo fin de semana consecutivo, y ya van ocho de protestas multitudinarias, este sábado se ha librado una nueva batalla campal entre la Policía y los manifestantes de Hong Kong contra la suspendida ley de extradición a China, que sigue revolucionando a la ciudad. Según informa el periódico «South China Morning Post», en los enfrentamientos han resultado heridas 17 personas, dos de consideración.

Al igual que el domingo pasado en el centro de la isla, los agentes antidisturbios han disparado gases lacrimógenos y espray de pimienta para dispersar a los miles de manifestantes que habían montado barricadas al término de una marcha prohibida en el distrito de Yuen Long, en las afueras y cerca de la frontera con China. Durante más de seis horas, han ocupado sus calles mientras la Policía los hacía retroceder con cargas y gases lacrimógenos, hasta cercarlos en torno a la estación de tren. Allí, y cuando parecía que todo había acabado ya y los manifestantes se disponían a marcharse, la Policía ha entrado de repente, desatando el pánico y nuevos choques violentos.

Algunos manifestantes han resultado heridos por los porrazos de los agentes, dejando un pequeño reguero de sangre en el suelo, y otros han sido detenidos, alargando la tensión. Los manifestantes han respondido lanzándoles el humo de los extintores hasta que finalmente se han retirado en el tren en dirección al centro de Hong Kong. Antes, muchos de ellos se cambiaban en los baños sus camisetas negras, características de la protesta, por otras ropas para no ser reconocidos. Y, para que no constara que habían estado allí, recomendaban no usar su tarjeta Octopus de pre-pago para el transporte público, ya que las máquinas expendedoras estaban fuera de servicio y no podían comprar un billete sencillo (y anónimo). Tras batirse un día más por la Policía, se marchaban de Yuen Long, pero prometen volver mañana porque hay convocada otra manifestación en el centro de Hong Kong.