Marine Le Pen, en su mitin de ayer en París
Marine Le Pen, en su mitin de ayer en París - REUTERS

Marine Le Pen lanza su campaña con un abierto lema populista

La ultraderecha francesa elige a un joven de 23 años como líder para las elecciones europeas

ParísActualizado:

Marine Le Pen ha lanzado su campaña de las próximas elecciones europeas, presentándose de este modo: «Nosotros somos la Europa de mañana, la Europa de los pueblos y las naciones soberanas».

La presidenta de Agrupación Nacional (AN, ex FN, Frente Nacional), comenzó por presentar, la tarde del domingo, la lista de su partido que debe encarnar, a su modo de ver, «la renovación de Francia y de Europa», «el liderazgo de las fuerzas europeas llamadas a reformar una Unión Europea minada por las élites, el liberalismo salvaje, la inmigración sin fronteras».

Envuelta, como su padre, en un laberinto de procesos judiciales, acusada de utilizar el dinero del Parlamento Europeo (PE) para financiar su propio partido, Marine Le Pen ha presentado una lista muy renovadora generacionalmente, con una doble ambición: presentar el candidato que será, previsiblemente, el eurodiputado más joven de la historia, reservándose el papel de muñidora de los acuerdos de AN con las fuerzas de extrema derecha, populistas y euroescépticas, con las que ya está unida en el seno del Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades, fundado el 2014, y en el mismo grupo del Parlamento Europeo, en el que están integrados y en estrecha colaboración partidos de Alemania (Europa de las Naciones y la Libertad), Austria (Partido de la Libertad de Austria), República Checa (Libertad y Democracia Directa), Bélgica (Vlaams Belang) e Italia (Liga Norte).

Marine Le Pen ha elegido a Jordan Bardella (23 años) para liderar la lista de la extrema derecha francesa en las elecciones europeas. Está llamado a hacer historia: será el eurodiputado más joven de la historia. Bardella no tiene la más mínima experiencia en asuntos europeos. Pero tiene una virtud esencial: es de una fidelidad sin tacha hacia Marine Le Pen, que espera utilizarlo como modelo juvenil y renovador contra las maniobras de su sobrina, Marion Maréchal, que sigue aspirando a terminar sustituyendo a su tía al frente de la extrema derecha francesa.

Presentados los candidatos a euro diputados de su partido, Marine Le Pen se reserva varias tareas de fondo: intentar consolidar a la extrema derecha como primera fuerza política nacional, llevar personalmente las negociaciones con las familias de extrema derecha, populistas y euroescépticas, con el fin de lanzar colectivamente un «gran proyecto de reforma de la Unión Europea».

La crisis nacional de los chalecos amarillos ha relanzado de manera espectacular todas las ambiciones de Marine Le Pen. En la franquicia chalecos amarillos se confunden grupúsculos de extrema derecha, extrema izquierda y muy distintas sensibilidades. Marine Le Pen defiende las «pasarelas» que «unen» (¿?) a su partido con la Francia Insumisa (FI, extrema izquierda) de Jean-Luc Mélenchon. Conociendo ese arco iris de sensibilidades, no siempre convergentes, Le Pen coqueteó ayer con la «unión nacional», en estos términos: «Todos somos chalecos amarillos».

Le Pen comienza la larga marcha de las elecciones europeas del mes de mayo que viene en posición de ventaja, con un 24% de intenciones de voto, cuando La República en Marcha, el partido de Emmanuel Macron, solo tiene un 18 %. Quizá sea sintomático que la extrema derecha francesa tenga más intencion de voto que socialistas, comunistas y extrema izquierda juntos (15 %).