El presidente Macron pasa revista a la guardia de honor de uno de los barcos de la Armada francesa
El presidente Macron pasa revista a la guardia de honor de uno de los barcos de la Armada francesa - REUTERS

Macron quiere una «mili» social

La instauración del Servicio Nacional Universal (SNU) fue una de las grandes promesas electorales del presidente francés, que aún no se sabe todavía cuál será su perfil, aunque sí su función: reforzar la «cohesión nacional»

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

Emmanuel Macron todavía no ha decidido el carácter militar, social, cultural, incluso ecológico, que tendrá el futuro Servicio Nacional Universal (SNU), parcialmente obligatorio para hombres y mujeres de 15 a 18 años, a la luz de unos informes contradictorios y ambiguos que han suscitado un largo rosario de reservas e incertidumbres.

Un primer grupo de trabajo, formado por personalidades independientes, ha entregado al presidente de la República un primer informe sugiriendo un proyecto que deja abiertas muchas posibilidades en curso de «reflexión».

Un segundo grupo de trabajo, formado por responsables de las distintas administraciones del Estado, ha redactado un informe aparentemente crítico con el costo financiero de un proyecto que nadie sabe si será financiado con los presupuestos de los ministerios de la Defensa o Educación.

Ese choque virtual de proyectos teóricos deja en suspenso el perfil definitivo del futuro SNU. Macron deberá decidir entre varias alternativas: un servicio tradicional, muy centrado en la formación y el «encuadramiento» militar; o un servicio mucho menos militar y mucho más civil, social, cultural, incluso ecológico, destinado a reforzar la «cohesión nacional» en todos esos terrenos.

Los proyectos presentados al presidente tampoco precisan la duración, el marco y la gestión práctica del futuro SNU.

Durante las vacaciones

El primer informe sugiere la división del futuro Servicio Nacional en tres periodos de quince días, que pudieran prolongarse de forma «voluntaria». Se trataría de ofrecer a los jóvenes de 15 a 18 años una formación que no perturbe sus estudios o aprendizaje profesional. El SNU pudiera realizarse en periodos de vacaciones, de entrada.

Los redactores del primer informe destinado al presidente Macron también dejan en suspenso el marco donde deberá cumplirse el SNU: centros deportivos, centros educativos, edificios de nuevo cuño que pudieran alternar o complementar la estancia relativamente corta en cuarteles militares.

Mientras el presidente y su Gobierno estudian el contenido exacto que pudiera tener el futuro SNU, tampoco está claro quienes serán los responsables concretos de recibir y acompañar a los jóvenes que cumplan el SNU. Maestros, profesores y monitores deportivos pudieran tener responsabilidades compartidas con algunos militares.

El coste anual

Según uno de los proyectos enviados al presidente de la República, el futuro SNU podría tener un coste anual de 2.500 a 3.000 millones de euros. Esa evaluación no contabiliza el coste en posibles infraestructuras (nuevos cuarteles, nuevos centros educativos y deportivos), que la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional evalúa en unos 15.000 millones de euros, de entrada. Hace meses, el Senado publicó un informe estimando que, finalmente, el nuevo SNU pudiera tener un coste global próximo a los 30.000 millones de euros, por generación.

Esa inversión de 30.000 millones de euros en el SNU, que afectaría a entre 800.000 y 900.000 jóvenes, ha suscitado comentarios que van del rosa pálido al negro azabache. Luc Ferry, ex ministro de Educación, ensayista liberal conservador, ha publicado en «Le Figaro», un comentario muy cruel, preguntándose si Macron piensa aumentar los impuestos para instaurar «una suerte de colonia de vacaciones, distrayendo a los militares de actividades menos recreativas».

Los portavoces oficiales del presidente insisten en que el futuro SNU será una revolución destinada a «restaurar» la cohesión social y nacional.