Un exenfermero nazi de Auschwitz de 95 años se ausenta en la apertura de su juicio

Hubert Zafke se enfrenta a entre 3 y 15 años de cárcel acusado de «complicidad» en la exterminación de al menos 3.681 hombres, mujeres y niños

Un informe médico indica que tiene «pensamientos suicidas» y «no está en condiciones» de ser juzgado

ABC.es
MADRIDActualizado:

A los 95 años, un exenfermero de Auschwitz, que trabajaba en el campo de concentración nazi cuando llegó el convoy de Anna Frank, se enfrenta a un juicio en Neubrandenbourg acusado de «complicidad» en la exterminación de al menos 3.681 hombres, mujeres y niños judíos gaseados entre el 15 de agosto y el 14 de septiembre de 1944.

Son las víctimas de catorce convoyes de deportados llegados a Auschwitz desde Lyon, Rhodes, Trieste, Mauthausen, Vina y Westerbork. En este último tren se encontraban Anna Frank, sus padres Otto y Edith así como su hermana mayor Margot.

La familia de la adolescente escondida dos años en Amsterdam para escapar de los nazis, cuyo diario íntimo se volvió mundialmente famoso, sobrevivió a la «selección» entre los deportados aptos para el trabajo y los que eran inmediatamente gaseados.

Pero Edith murió de agotamiento en enero de 1945 en la enfermería de Auschwitz y sus dos hijas, trasladadas en otoño de 1944 a Bergen-Belsen, fallecieron a principios de 1945 antes de la llegada de las tropas británicas.

El juicio a Hubert Zafke se abrió a primera hora de esta mañana con la ausencia del acusado. El presidente del tribunal, Klaus Kabisch, señaló de que un médico que examinó este domingo a Zafke informó de que tenía «pensamientos suicidas», como reacción al estrés y la hipertensión, y concluyó de que «no está en condiciones» de ser trasladado ni de ser juzgado.

Las partes civiles, que denunciaron antes del proceso la falta de interés del tribunal en juzgar a Zafke y solicitaron la recusación de los magistrados, han pedido inmediatamente un nuevo análisis médico.

La audiencia ha sido suspendida, a la espera de que el tribunal delibere sobre esta demanda.

Zafke se alistó en las SS a los 19 años y llegó a Auschwitz en octubre de 1943 tras haber combatido en el Este en 1941 y haber sido formado para la unidad sanitaria de las SS durante 1942. Los fiscales dicen que el acusado, en su función médica, apoyó la masacre en el campo de exterminio más grande en la Polonia ocupada, donde más de 1,2 millones de personas, en su mayoría judíos, fueron asesinados.

Zafke trataba a los miembros de las SS que enfermaban y no niega haber trabajado en Auschwitz, pero sostiene que no supo nada sobre las muertes. Los fiscales, sin embargo, creen que tuvo que haber sido testigo, porque su puesto se encontraba en el camino a las cámaras de gas y además debía haber sido consciente del humo constante que salía de los crematorios.

No es seguro que el proceso que hoy empieza contra Zafke llegue a término. En junio de 2015, el tribunal decidió no abrir juicio tras recibir informes de expertos que indicaban que el acusado era incapaz de participar en las vistas. Pero en la apelación, un nuevo experto juzgó que el exenfermero nazi tenía «debilitadas sus capacidades físicas y cognitivas» pero no era «totalmente inapto».

Este lunes, el tribunal presidido por el juez Klaus Kabisch volverá a contemplar esta cuestión médica.

Zafke ya fue condenado en el extranjero por su papel en Auschwitz. En 1946, un tribunal polaco lo condenó a cuatro años de prisión. Posteriormente, Zafke volvió a Alemania.

Defendido por Peter-Michael Diestel, último ministro del Interior de la RDA convertido en abogado de éxito, Hubert Zafke vivió desde 1951 en las proximidades de Neubrandenbourg, donde tuvo cuatro hijos y trabajó hasta su jubilación en fábricas locales, encargado de la lucha contra plagas.

La única foto de archivo difundida por la prensa lo presenta con el rostro inexpresivo, con las iniciales de las SS bordadas en el cuello del uniforme y gorra.

Se enfrenta a entre 3 y 15 años de cárcel por «complicidad en homicidios agravados», una pena esencialmente simbólica debido a su edad.