Personas participan durante el acto conmemorativo por los 25 años del atentado contra la mutua judía AMIA
Personas participan durante el acto conmemorativo por los 25 años del atentado contra la mutua judía AMIA - EFE

Las incógnitas que siguen rodeando el caso AMIA y la muerte de Alberto Nisman

25 años después sigue sin haber detenidos en el considerado como el peor atentado en la historia de Argentina

ABC
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«Nisman es la víctima número 86». El 18 de julio de 1994, un coche bomba explotaba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en Buenos Aires, causando 85 muertos y alrededor de 300 heridos. El fiscal Alberto Nisman fue el encargado de investigar el atentado hasta su asesinato en enero de 2015, pasando a ser, para el expresidente de la AMIA, Agustín Zbar, la víctima 86 de un ataque que sigue rodeado de incógnitas 25 años después.

Coincidiendo con este oscuro aniversario, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, ordenó «el congelamiento de activos de la organización Hizbolá», lo que conllevaría el bloqueo de los fondos de cualquier persona o grupo sospechoso de lavar dinero con fines terroristas.

La justicia argentina acusó al partido-milicia chií libanés de ser el brazo ejecutor de un plan organizado por el gobierno de Irán, que supuestamente trazó la ruta de un coche bomba para que estallara en las sedes de la AMIA y la DAIA, las dos instituciones israelís más importantes del país.

Un juicio nulo

En septiembre de 2001 comenzó el primer juicio por el atentado, en el que fueron acusadas 22 personas por complicidad con el ataque terrorista.

Sin embargo, el juicio no se centró en el papel de Irán o Hizbolá como «cerebros» del atentado, sino en la llamada «conexión interna o local», lo que generó controversia. El proceso fue declarado nulo: todos los acusados fueron absueltos y se ordenó investigar por encubrimiento a los funcionarios y dirigentes que quedaron expuestos durante el juicio, entre ellos el juez de la causa Juan José Galeano.

Galeano fue destituido de sus funciones como juez federal en 2005 y procesado por falso testimonio y por pagar sobornos –hasta 400.000 dólares– en la causa del atentado terrorista.

La muerte de Nisman

Tras participar como fiscal durante el juicio iniciado en 2001, Alberto Nisman fue designado en 2004 al frente de la causa AMIA por el presidente en aquel momento, Néstor Kirchner, quien creó una unidad especial de investigación.

Nisman derivó sus investigaciones hacia el gobierno iraní y Hizbolá; sin embargo, esta línea languideció debido a la falta de colaboración de Irán, quese negó a extraditar a los acusados, entre ellos el expresidente Rafsanyaní y el exagregado cultural de la embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani.

En 2008, el fiscal pidió la detención del expresidente argentino Carlos Saúl Menem y del exjuez Juan José Galeano por presunto encubrimiento y falseamiento de pruebas para desviar la investigación de la causa AMIA y culpar a las autoridades locales.

Pero el enrevesado caso volvió a dar un giro unos años después. La por entonces presidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, firmó en 2013 un «memorándum de entendimiento» con Irán con el fin de esclarecer lo ocurrido. El memorándum nunca entró en vigor y fue declarado inconstitucional por la justicia en 2014.

Meses después, Nisman denunciaba a Cristina Fernández por «decidir, negociar y organizar la impunidad de los prófugos iraníes en la causa AMIA con el propósito de fabricar la inocencia de Irán». El fiscal incluyó en la denuncia al canciller Héctor Timerman, al diputado Andrés Larroque y al político Luis D'Elía.

Nisman fue hallado muerto de un disparo en la cabeza en su cuarto de baño el 18 de enero del 2015, un día antes de que acudiera al Congreso a defender su acusación, por traición a la patria, contra Cristina Fernández.

Su muerte, catalogada en un principio como suicidio, fue declarada asesinato años después.

Sin arrestados ni condenados

«Lamentablemente sabemos muy poco, pero sí sabemos que Alberto Nisman fue asesinado, y fue asesinado por ser el fiscal de la causa AMIA. Es inadmisible que nuevamente en un crimen tan atroz lo único que tengamos sean sospechas, dudas, hipótesis nunca comprobadas y, sobre todo, tanta confusión», ha señalado recientemente Ariel Eichbaum, presidente de la AMIA.

Al igual que la muerte de Nisman, el considerado como el mayor ataque contra objetivos judíos desde la Segunda Guerra Mundial y el peor atentado en la historia de Argentina sigue sin contar con sospechosos sólidos arrestados o juzgados.

En la actualidad, Cristina Fernández se enfrenta a un juicio por presunto encubrimiento de los iraníes acusados del atentado a la AMIA. Mientras tanto, Macri declaró el 18 de julio «día de duelo nacional» y dispuso nuevas reparaciones económicas para las familias de las víctimas.

Además, el presidente se comprometió a «reiterar» en la Asamblea General de Naciones Unidas «el pedido a la República Islámica de Irán para que coopere en la investigación de los hechos y el juzgamiento de sus responsables con las autoridades judiciales argentinas».