Hallan una fosa con 220 víctimas del nazismo en el Tirol austriaco

Las primeras hipótesis apuntan a pacientes que estaban internados en el pabellón de psiquiatría del hospital de Hall , y presos de los campos de concentración de Mauthausen

vanesa suvalski
viena Actualizado:

Las víctimas del nazismo siguen haciendo oír sus voces y remueven una vez más el pasado reciente de Austria. En la localidad tirolesa de Hall se ha descubierto una fosa común con 220 cuerpos que podrían tratarse de víctimas del “programa de eutanasia” llevado adelante durante el régimen nazi, asesinadas entre 1942 y 1945.

Así lo anunciaron este lunes las autoridades sanitarias del Tirol, al oeste de la república alpina. Nadie podía imaginar que lo que comenzó como una simple obra cercana al departamento de Psiquiatría del hospital regional de Hall iba a terminar en un hallazgo macabro.

Ahora, ya paralizadas las obras, un grupo de expertos forenses tiene en sus manos determinar la identidad de las víctimas y la causa de sus muertes.

Las primeras hipótesis apuntan a pacientes que estaban internados en el pabellón de psiquiatría del hospital de Hall, y presos de los campos de concentración de Mauthausen, Gusen (en Austria) y Dachau (en Alemania) débiles, enfermos o con alguna incapacidad para trabajar, así como trabajadores forzados.

El historiador Horst Schreiber, de la universidad de Innsbruck, resaltó en declaraciones a la emisora pública ORF "el número exorbitantemente alto" de cuerpos encontrados. Es que hasta ahora se creía que allí habían sido asesinadas unas cien personas discapacitadas. Sin embargo, el historiador reveló que siempre existió la sospecha que en el hospital de Hall se había dejado morir de inanición a cientos de personas en el marco del “programa de eutanasia” de Adolf Hitler.

"El programa de eutanasia" llevado a cabo por los nazis, también conocido como "Aktion T4", fue el eufemismo utilizado para denominar la experimentación con personas con discapacidades mentales y físicas, hasta causarles la muerte, así como su asesinato sistemático en cámaras de gas, con el fin preservar "la pureza de la raza aria", según la política nazi de higiene racial. Y Austria fue pionera en llevar a la práctica los planes ideados por los nazis.

En Alta Austria, en el antiguo castillo de Hartheim, cerca de la ciudad de Linz, fueron asesinadas entre 1940 y 1944 unas 30.000 personas, entre ellos bebés y niños, que tuviesen algún tipo de discapacidad o enfermedad psíquica.

Los nacionalsocialistas los arrancaban del seno de sus familias con la promesa de que serían trasladados a un centro sanitario con mejor atención. Incluso muchas familias ignoraban el destino de sus seres queridos. La realidad era muy distinta: al ser considerados como "lebensunwert" ("vidas indignas de vivir") los nazis se decantaron por la esterilización eugenésica o por el camino más radical: el exterminio. Entre 1939 y 1945, según se testificó en los Juicios de Nurenberg, en todo el "Tercer Reich" alemán unos 275.000 enfermos mentales y discapacitados fueron asesinados por la maquinaria de muerte nazi.