El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, la semana pasada
El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, la semana pasada - AFP

EE.UU. intenta abrir grietas en el chavismo con sus contactos con Cabello

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela se reunió en julio con un enviado por la Administración Trump en Caracas y estaría organizando ahora un segundo encuentro, según AP

David Alandete
WashingtonActualizado:

El Gobierno de Estados Unidos ha retomado su estrategia de intentar un cambio de régimen en Venezuela a través de contactos secretos con altos mandos civiles y militares del país. Tras el fallido pronunciamiento del 30 de abril, en esta ocasión los esfuerzos se centran en Diosdado Cabello, el poderoso «número dos» del régimen y en la actualidad presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, considerada ilegítima por la comunidad internacional. Cabello se reunió el mes pasado con un intermediario de EE.UU., según reveló el domingo la agencia Associated Press.

Según han confirmado a ABC fuentes de la diplomacia norteamericana, el Gobierno de Donald Trump ha ofrecido retirar parte de las sanciones que en mayo de 2018 dictó contra Cabello, su hermano José David, su mujer Marleny Josefina y su testaferro, Rafael Alfredo Sarria. A este último se le incautaron tres empresas radicadas en Florida y 14 propiedades ubicadas tanto en Florida como en Nueva York. EE.UU. confía en que las sanciones aprobadas en años recientes fuercen a altos mandos del régimen a dar finalmente la espalda a Maduro.

A Cabello el Gobierno estadounidense le ha acusado de lavado de dinero, narcotráfico y malversación de caudales públicos, entre otros graves delitos para los cuales en teoría se aprovechó del sistema financiero norteamericano. Ya en mayo, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, anunció el levantamiento de sanciones contra el que hasta entonces había sido jefe del Sebin, el general Manuel Christopher Figuera, que huyó de Venezuela y ahora está colaborando con las autoridades norteamericanas, a las cuales ha dado información sobre el propio Cabello y otros jerarcas del régimen.

Según confirman las fuentes estadounidenses a ABC, Christopher Figuera ha dado detalles de las animadversiones que existen en las altas esferas del régimen, entre ellas una supuesta rivalidad entre Cabello y Maduro, ambos delfines de Hugo Chávez antes de su muerte. Según ha revelado el mismo general Christopher Figuera a este diario, hace algo menos de un año Maduro tuvo un enfrentamiento con soldados empleados por el servicio de inteligencia que detuvieron el convoy presidencial en una autopista. Al ordenarles Maduro que dejaran marchar su coche, los uniformados le dijeron que su jefe no era él sino Cabello, apuntado a una estructura de poder paralela dentro del régimen.

Congelar todas las cuentas y propiedades

Maduro, que tiene una guardia pretoriana compuesta por 200 enviados cubanos, relevó entonces al director del Sebin, un cargo que después ocupó por seis meses Christopher Figuera. Tras la huida de este, desencantado con los abusos que presenció, Maduro se vio obligado a devolver al puesto al general Gustavo González López, que ya lo había ocupado entre 2014 y 2018 y a quien se considera leal a Cabello.

El 5 de agosto, la Casa Blanca aprobó la más dura ronda de sanciones contra el régimen venezolano hasta la fecha, al ordenar la congelación de todas las propiedades de cualquier miembro del gobierno y sus testaferros por «abusos de derechos humanos, incluidos arrestos y detenciones arbitrarias de civiles, la coerción de la libertad de expresión, incluyendo miembros de la prensa, e intentos continuos de socavar el ejercicio legítimo de autoridad del presidente encargado Juan Guaidó y de la Asamblea Nacional». Antes ya había dictado un embargo del crudo, que ha tenido graves efectos sobre la economía nacional.

Desde que Juan Guaidó jurara el cargo de presidente encargado en enero, la Casa Blanca y la diplomacia norteamericana mantuvieron contactos con altos mandos del régimen como el ministro de Defensa Vladímir Padrino y el presidente del Tribunal Supremo Maikel Moreno para forzar el cambio de régimen en Venezuela. El plan, sin embargo, se frustró y acabó en el pronunciamiento fallido del 30 de abril, durante el cual el opositor Leopoldo López abandonó el arresto domiciliario. Desde entonces, el régimen y la oposición han mantenido negociaciones auspiciadas por Noruega que no han dado ningún resultado.

Ya en 2015 la diplomacia estadounidense mantuvo contactos directos con Cabello. El diplomático Thomas Shannon, que trabajaba para el Gobierno de Barack Obama, se vio con el entonces presidente de la Asamblea Nacional en Haití para conversar sobre las elecciones parlamentarias que tendrían lugar después. Estas las ganó de forma arrolladora la oposición, tras lo cual el chavismo creó un poder legislativo paralelo, la Asamblea Constituyente, que hoy preside Cabello.