Vídeo: Un periodista, golpeado por la seguridad Marine Le Pen cuando le hacía preguntas - ATLAS

Los cuatro escándalos que persiguen a Marine Le Pen

Trabajos ficticios de sus empleados u ocultar su verdadero patrimonio cuestionan su transparencia

MADRIDActualizado:

El «Penelopegate», relacionado con el candidato conservador François Fillon, no es el único escándalo que está salpicando la carrera a la presidencia de Francia. La candidata del Frente Nacionalista, Marine Le Pen, que ya ha vivido algunas controversias en el pasado, se ha visto acorralada durante los últimos días por varios sucesos muy polémicos.

Empleos ficticios

Tanto la presidenta del FN como su padre son acusados de cobrar sueldos de la Eurocámara para sus asistentes, que en verdad trabajaban para el partido. Ante la negativa de Marine Le Pen a devolver el dinero, la Eurocámara ha anunciado qu e embargará parte de su sueldo hasta que abone la cantida completa, una cantidad que oscila alrededor de los 300.000 euros.

Financiación ilegal

La extrema derecha ha sido acusada de presunta financiación ilegal de varias campañas: las cantonales de 2011; presidenciales y legislativas de 2012; municipales, europeas y senatoriales de 2014; regionales de 2015.

Ocultar patrimonio

Marine Le Pen y su padre declararon en 2014 un patrimonio por debajo de su valor real, ocultando un millón de euros.

Agresión a un periodista

La última polémica sucedió ayer. Los guardaespaldas de Marine Le Pe n neutralizaron y expulsaron a un periodista que seguía a la candidata del Frente Nacional (FN) en el Salon de los Empresarios, acusándolo de «agredir a un policía». La «tensión física» suele ser la norma entre el servicio de orden y los periodistas que seguimos a Le Pen a corta distancia. Los guardaespaldas de la presidenta del FN neutralizaron físicamente de manera muy expeditiva al periodista Paul Larrouturou, un reportero que trabaja para una emisión «humorística» de la cadena TMC. El servicio de orden del partido de extrema derecha lo expulsó de la comitiva de políticos y periodistas con pocos miramientos, entre la indiferencia general.