Karzai pide a sus socios «apoyo firme durante al menos otros diez años»
Trinidad Jiménez saluda a Hillary Clinton en Bonn. Detrás, Ban Ki-Moon, Merkel y Karzai, entre otros - Reuters

Karzai pide a sus socios «apoyo firme durante al menos otros diez años»

Afganistán regresa a Bonn para debatir su futuro a partir de 2014. «No podemos dejar solo a Gobierno afgano», afirma Trinidad Jiménez

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Mismo escenario y casi iguales protagonistas diez años después. El futuro de la misión internacional en Afganistán vuelve a debatirse en la ciudad alemana de Bonn con la ausencia de Pakistán, el gran vecino y socio indispensable que boicotea la cumbre como señal de protesta después del ataque de la OTAN que la semana pasada costó la vida a 24 de sus soldados. Pero las cosas han cambiado mucho en esta última década y lo que antaño fueron sueños de reconstrucción y democracia ahora se han reducido a un plan de salida lo más digno posible para ambas partes. Un centenar de delegaciones y organizaciones internacionales, con la presencia destacada de la secretaria de estado estadounidense, Hillary Clinton, debaten sobre el proceso de transición de seguridad a las fuerzas afganas, las conversaciones de paz con los talibanes y las futuras ayudas económicas a Kabul a partir de 2014, fecha prevista para el repliegue de las fuerzas internacionales.

«Vuestra continua solidaridad, vuestro compromiso y vuestro apoyo serán cruciales para que podamos consolidar lo que hemos avanzado y podamos enfrentar los desafíos que están por llegar», ha dicho el presidente afgano, Hamid Karzai, que fue coronado en Bonn en 2001 como máxima esperanza de la comunidad internacional para sacar adelante el país asiático. Karzai ha pedido a sus hasta ahora socios que mantengan la ayuda económica para el desarrollo de su país, que dentro de dos años «más que nunca será la primera línea de lucha contra el terrorismo». «Necesitamos vuestro apoyo firme durante al menos otros diez años», añadió.

Clinton ha manifestado la disposición de su país a apoyar a las autoridades afganas, pero ha exigido reformas importantes. En su opinión, Afganistán «debe encabezar su propia defensa y fortalecer una democracia arraigada en el estado de derecho», afirmó. La secretaria de Estado ha aprovechado para anunciar que EE.UU. reanudará los pagos al Fondo de Confianza para la Reconstrucción de Afganistán, organismo gestionado por el Banco Mundial, cuyas ayudas estaban paralizadas desde junio. Por parte del país anfitrión, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, garantizó el apoyo de Alemania «en los diez años siguientes a 2014», es decir, hasta 2024.

Tercer mandato

El inicio de la cumbre estuvo marcado por los rumores difundidos por la prensa alemana sobre la intención de Hamid Karzai de seguir en el poder a partir de 2014. Para ello debería cambiar la constitución, posibilidad que según el diario «Bild» el mandatario estaría estudiando de forma seria. Pero las palabras comprometidas de Karzai a sus aliados no suenan de la misma manera después de una década en la que la cúpula de poder en Afganistán ha instaurado, con el beneplácito de Occidente, una cleptocracia que ha devorado millones de euros sin apenas progresos sobre el terreno y con un deterioro grave en materia de seguridad.

Nadie espera demasiado de Bonn, la ciudad que abrió la larga lista de sedes para conferencias internacionales que están demasiado lejos de la realidad de un país donde los talibanes han recuperado gran parte del control.